La nueva Guerra Fría (1975-1985)

Te explicamos qué fue la Nueva Guerra Fría y cuáles fueron los principales acontecimientos que caracterizaron esta etapa.

Como presidente de EE. UU., Ronald Reagan promovió una política de enfrentamiento contra la URSS.

¿Qué fue la Nueva Guerra Fría?

Se conoce como la “nueva Guerra Fría” a un periodo de las relaciones entre el Bloque oriental comunista y el Bloque occidental capitalista que transcurrió entre 1975 y 1985. A lo largo de la Guerra Fría los vínculos entre la Unión Soviética y Estados Unidos (las potencias que lideraban cada bloque) atravesaron diferentes etapas.

En la década de 1960 se vivió una época de relajación de las tensiones entre Oriente y Occidente, conocida como la “era de la distensión” (1962-1975). Sin embargo, a mediados de la década de 1970 las relaciones entre las potencias empeoraron y, en poco tiempo, desembocaron en una nueva crisis internacional.

Se suele considerar al año 1975 como el inicio de la “nueva Guerra Fría”. Sin embargo, varios los factores llevaron al reinicio de las tensiones: la segunda guerra árabe-israelí de 1973, la crisis económica internacional por el precio del petróleo, el escándalo Watergate en 1974 y la derrota norteamericana en Vietnam en 1975 crearon una dinámica favorable a una nueva expansión de la influencia soviética.

Entre 1979 y 1985, las relaciones entre Estados Unidos y la URSS llegaron a su máxima tensión. Entre los principales factores que causaron esto se encuentran la intervención militar soviética en Afganistán en 1979 y la política internacional de Ronald Reagan, presidente de EE. UU. desde 1981. Sin embargo, en 1985 Mijail Gorbachov asumió el liderazgo de la URSS y llevó a cabo una serie de reformas políticas que calmó las tensiones entre los dos bloques.

Las causas que llevaron al aumento de las tensiones

Durante la década de 1970, hubo varias situaciones que tensionaron las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Soviética:

  • En el Sudeste Asiático, Vietnam del Norte venció a Estados Unidos en la Guerra de Vietnam y el país quedó unificado bajo un gobierno comunista en 1975. Con la retirada de los ejércitos norteamericanos de la zona, las fuerzas comunistas de Camboya (conocidas como los “Jemeres Rojos”) lograron imponerse sobre el gobierno y establecieron un sistema comunista en el país.
  • En América Central, la Revolución Sandinista de Nicaragua derrocó al gobierno pro-norteamericano del clan Somoza en 1979. En su lugar, se estableció un régimen revolucionario que contaba con el apoyo de la URSS y de Cuba. Por décadas, esta había sido una zona bajo la influencia norteamericana.
  • En África, Congo (1970), Etiopía (1974), Mozambique, Benín y Angola (1975) instalaron regímenes comunistas a través de revoluciones que derrocaron a los gobiernos anteriores pro-occidentales o coloniales.

El establecimiento de gobiernos comunistas llevó a la pérdida de influencia de Estados Unidos en aquellas regiones. En cambio, los nuevos regímenes eran favorables a la URSS. Sin embargo, en ninguna de las regiones estos países conformaron bloques homogéneos y los problemas locales primaron sobre la polaridad Oriente-Occidente. Por ejemplo, en el Sudeste Asiático las antiguas rivalidades llevaron a la guerra entre Vietnam y Camboya (1977-1991) y Vietnam y China (1979). 

El momento clave: la invasión soviética de Afganistán en 1979

Entre 1979 y 1986, la URSS intervino Afganistán para mantener su influencia en el país.

Durante el siglo XIX, Afganistán había sido terreno de disputa del imperialismo ruso y el inglés. En la década de 1970 este país volvió a convertirse en un territorio clave en las relaciones internacionales.

A partir del derrocamiento del rey Zahir Shah en 1973 se abrió un período de inestabilidad política interna en el que se disputaron el poder diversas facciones comunistas enfrentadas a su vez con guerrillas islamistas.

La URSS decidió intervenir para mantener al país en la esfera de influencia soviética. En 1978, la URSS apoyó un golpe de Estado en 1978 que derrocó al gobierno republicano y, cuando la oposición se unió contra el nuevo gobierno prosoviético, decidió intervenir de manera militar. El 24 de diciembre de 1979 las tropas soviéticas ingresaron al país e iniciaron la guerra de Afganistán.

La anexión de Afganistán llevaba la influencia soviética más allá del territorio tradicional del Pacto de Varsovia. En respuesta, EE. UU. y sus aliados organizaron una contraofensiva. La ONU y los Países No Alineados condenaron la invasión. Estados Unidos, decidió ayudar a las guerrillas islamistas  que se enfrentaban a las tropas soviéticas, e implementó una serie de medidas destinadas a frenar el expansionismo soviético.

La respuesta americana al desafío soviético

El presidente Ronald Reagan tuvo una política internacional agresiva contra la URSS.

En Estados Unidos, los diferentes sucesos internacionales fueron interpretados como un avance expansionista de la Unión Soviética. En este sentido, Jimmy Carter y Ronald Reagan (los dos presidentes estadounidenses que gobernaron el país en las décadas de 1970 y 1980) tuvieron una actitud cada vez más agresiva con la URSS.

Durante el gobierno de Carter, había primado la postura de distensión y relajamiento de las tensiones. Sin embargo, cuando la URSS invadió Afganistán en 1979 suspendió la política de convivencia y optó por una postura más agresiva. Al año siguiente, Ronald Reagan ganó las elecciones estadounidenses con una campaña de combate total contra el comunismo y el avance de la URSS.

La presidencia de Jimmy Carter

Jimmy Carter (que fue presidente de Estados Unidos entre 1976 y 1980) llevó al país a una nueva política internacional influida por cuestiones morales y humanitarias. Ese impulso recordaba al expresidente Wilson, también miembro del Partido Demócrata. Durante su mandato, el elemento central de la nueva política exterior norteamericana fue la defensa de los derechos humanos.

En un principio, Carter obtuvo importantes éxitos. Tras arduas negociaciones consiguió que el Senado aprobara en 1977 el acuerdo para devolver la soberanía a Panamá y retirar las tropas estadounidenses del Canal de Panamá. Esto significaba un gran cambio en la tradicional política norteamericana hacia América Latina.

En 1978 se dio su mayor éxito diplomático: la firma de los Acuerdos de Camp David por parte de Menajem Begin, primer ministro de Israel, y Anuar el Sadat, presidente de Egipto. En 1979 restableció las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y la República Popular de China, y firmó los Acuerdos SALT II con la URSS que limitaban la producción de armas nucleares y misiles.

Estos acuerdos de desarme fueron, sin embargo, severamente criticados por la opinión más conservadora norteamericana, que permitían a la URSS situarse en una posición de ventaja. Entre estos críticos destacaba unos de los principales líderes de la derecha republicana, Ronald Reagan.

Todos los éxitos de la política internacional de Carter se vieron opacados por el triunfo de la revolución islámica en Irán en enero de 1979. El acceso de Jomeini y los clérigos chiítas al poder en Teherán marcó la aparición del islamismo.

A su vez,  la invasión soviética de Afganistán precipitó una nueva fase en la política internacional y en la Guerra Fría.

La reacción de Carter fue inmediata:

  • Congeló el debate en el Senado de los Acuerdos SALT II, que se iban a firmar con la URSS y establecían un límite a la producción de armamentos nucleares y misiles.
  • Anunció una drástica reducción de venta de grano y de productos de alta tecnología a la URSS.
  • Anunció la “Doctrina Carter”: el compromiso norteamericano de usar la fuerza si fuera necesario para acceder a los recursos petrolíferos del Golfo Pérsico.

Cuando Carter terminó su mandato, y en las elecciones fue derrotado por el republicano Ronald Reagan, las relaciones soviético-norteamericanas se encontraban deterioradas.

La presidencia Ronald Reagan

Ronald Reagan fue presidente de Estados Unidos entre 1980 y 1988. Su postura ante la URSS y las nuevas tensiones quedó definida por una frase que pronunció en un discurso en el que calificó a la URSS como “el imperio del mal". Reagan sostenía que había que combatir a la URSS y ganar la Guerra Fría.

Con este propósito, Reagan lanzó un programa de rearme basado en el objetivo de utilizar la fuerza militar para derrocar cualquier régimen pro-comunista, especialmente aquellos que surgieran en países del Tercer Mundo que hasta entonces estaban bajo la influencia norteamericana.

Esta doctrina se aplicó principalmente en tres países:

  • Granada. En 1983, tropas de Estados Unidos y otros aliados occidentales invadieron Granada y derrocaron al gobierno de Hudson Austin, que contaba con el apoyo de Cuba y la URSS.
  • Afganistán. Durante el gobierno de Reagan, Estados Unidos aumentó la asistencia militar en armas y recursos a las guerrillas islamistas que peleaban contra el gobierno comunista durante la Guerra de Afganistán (1978-1992).
  • Nicaragua. Estados Unidos asistió a la conformación de la guerrilla conocida como “los Contras” que combatió al gobierno republicano de la Revolución Sandinista.

Los nuevos conflictos

EEUU y la URSS apoyaron la guerra de Saddam Husseín contra Irán, entre 1980 y 1988.

En un contexto caracterizado por una crisis económica internacional aguda, la "crisis del petróleo" iniciada en 1973, y por el inicio de la crisis final del sistema soviético, el Tercer Mundo fue escenario de la aparición de nuevos conflictos.

El Oriente Medio y los movimientos islamistas

En los países musulmanes de Oriente Medio surgió un nuevo movimiento político, conocido como islamismo, que era antioccidental y antisoviético.

En 1979, las guerrillas islamistas emprendieron la lucha contra la invasión soviética de Afganistán.

Por otro lado, ese mismo año triunfó la primera revolución islámica en Irán. El ayatollah Jomeini, máxima autoridad del clero chiíta, estableció una dictadura basada en los principios más rigurosos del Islam. En el terreno internacional, el Irán islámico se enfrentó a la vez con las dos superpotencias: "El Gran Satán" estaounidense  y la URSS comunista y atea.

Al año siguiente, se desencadenó la guerra entre Irán e Irak. La guerra fue consecuencia de conflictos territoriales e ideológicas. El líder iraquí Saddam Husseín temía que el poder de la revolución islamista en Iran alentara a un levantamiento de la población chiíta de su país. Aprovechó el aislamiento internacional de Irán (enfrentado tanto con la URSS como con EE. UU.) para reclamar el control sobre una zona petrolera en los márgenes del río Shatt al-Arab e iniciar un ataque.

Entre 1980 y 1988, Irán e Irak se enfrentaron en una larga guerra. Irak obtuvo el apoyo de Arabia Saudita, Kuwait y otros Estados árabes, además del favor de Estados Unidos y la URSS. En cambio, Irán solo estuvo asistido por Siria y Libia.

Los conflictos entre países comunistas en Indochina

El abandono norteamericano de la península Indochina trajo un doble triunfo comunista en abril de 1975. En Vietnam se estableció un régimen aliado de la URSS y en Camboya las fuerzas comunistas (conocidas como los Jémeres Rojos) establecieron una dictadura alineada con las autoridades chinas.

El conflicto chino-soviético se concretó en la península indochina. La creciente tensión entre ambos países culminó con la invasión de Camboya por tropas vietnamitas con apoyo soviético en 1978. Posteriores enfrentamientos fronterizos entre China y Vietnam constituyeron la última fase del enfrentamiento entre las dos grandes potencias comunistas por la hegemonía en Indochina.

El repliegue soviético

Por unos años, el panorama internacional había mostrado de forma engañosa un avance de las posiciones soviéticas. La realidad era mucho menos esperanzadora para la URSS. El estancamiento económico y el inmovilismo político llevaron al país a una situación en la que era imposible mantener una política exterior expansionista.

Diversos factores hicieron que los dirigentes soviéticos fueran conscientes de la necesidad de emprender profundas reformas y buscar la distensión internacional:

  • La dureza de las posiciones de Reagan fue el elemento clave que llevó a la dirección soviética a reconsiderar la escalada en el enfrentamiento con EE. UU. La Iniciativa de Defensa Estratégica hizo evidente la superioridad tecnológica y económica de Estados Unidos sobre la URSS.
  • A partir de 1980 las disensiones internas en el bloque soviético debilitaron su posición estratégica. Las manifestaciones populares en contra de los regímenes comunistas se multiplicaron en casi todos los países del Bloque del Este. La URSS tenía cada vez más dificultades para mantener el control sobre los diferentes Estados que se encontraban bajo su influencia.

La situación era aún más complicada en la propia URSS:

  • La economía tenía graves problemas estructurales. Dependía de las importaciones de grano norteamericano para alimentar a su población y estaba muy atrasada con respecto a la economía occidental en diversos aspectos tecnológicos. El estancamiento económico y el deterioro del nivel de vida de la población soviética mostraban la imposibilidad de aceptar el desafío militar norteamericano.
  • A esta crisis social y económica se sumó una grave crisis política. La muerte de Breznev a los 76 años en 1982 puso en evidencia el problema del liderazgo en el sistema político soviético. El poder estaba en manos de una gerontocracia. A Breznev le sucedió Yuri Andrópov, de 68 años, que murió dos años después en 1984. A Andrópov le vino a sustituir Chernenko, que murió al año siguiente en 1985.

El 11 de marzo de 1985, Mijaíl Gorbachov fue elegido Secretario General del Partido Comunista de la Unión Soviética y asumió el gobierno de la URSS. Para Gorbachov, la profundidad de la crisis económica y social de la URSS hacía imposible mantener la idea de paridad entre las dos superpotencias.

Consideraba que para sacar al país de la crisis era necesario reducir los gastos militares y recortar los recursos empleados en mantener el “imperio soviético”. En ese sentido, comenzó a tomar medidas en pos de mejorar las relaciones con Estados Unidos y las potencias occidentales.

Por esta razón, se considera que el periodo de “la nueva Guerra Fría” finalizó cuando Gorbachov asumió el gobierno de la URSS. En los años siguientes, Gorbachov firmó diversos acuerdos con Estados Unidos para reducir armas nucleares y convencionales, y fue cortando la ayuda militar y económica que brindaba a sus aliados por todo el mundo.

El repliegue soviético en el mundo no impidió, sin embargo, la agudización de la crisis interna en la URSS. Tras las revoluciones de 1989 que pusieron fin a los regímenes comunistas de las “democracias populares”, el fracaso de un golpe de Estado organizado por el sector más duro del PCUS provocó la desintegración de la propia Unión Soviética en 1991. Con la caída de la Unión Soviética finalizó la Guerra Fría.

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Referencias

  • Hobsbawn, E. J. (1998). La Guerra Fría. Historia del siglo XX. Crítica.
  • McMahon, R. (2009). La guerra fría. Una breve introducción. Alianza.
  • Tucker, S. C., & Roberts, P. M. (2007). The Encyclopedia of the Cold War: A Political, Social, and Military History, 5 Volume Set. ABC-CLIO.
  • Van Dijk, R., Gray, W. G., Savranskaya, S., Suri, J., & Zhai, Q. (Eds.). (2013). “Reagan Doctrine”. Encyclopedia of the Cold War. Routledge.

¿Cómo citar?

"La nueva Guerra Fría (1975-1985)". Autor: Teresa Kiss. De: Argentina. Para: Enciclopedia Humanidades. Disponible en: https://humanidades.com/la-nueva-guerra-fria-1975-1985/. Última edición: 28 enero, 2024. Consultado: 12 abril, 2024.

Sobre el autor

Autor: Teresa Kiss

Profesorado de Enseñanza Media y Superior en Historia (Universidad de Buenos Aires)

Fecha de actualización: 28 enero, 2024
Fecha de publicación: 28 septiembre, 2023

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