Pacto de Varsovia

Te explicamos qué fue el Pacto de Varsovia y los países que lo integraron. Además, cuáles son sus características, críticas y disolución.

El Pacto de Varsovia fue una alianza militar entre los países del bloque soviético.

¿Qué es el Pacto de Varsovia?

El Pacto de Varsovia o “Pacto de Amistad, Colaboración y Asistencia Mutua” fue un acuerdo firmado en 1955 por los países del llamado Bloque Oriental o Bloque Soviético. Mediante este pacto, los países firmantes establecieron las bases de una alianza militar de defensa mutua, ante la amenaza bélica de los países del Bloque Occidental.

El Pacto de Varsovia surgió en el contexto de la Guerra Fría. La URSS buscaba generar una alianza de contrapeso a la unión de los países occidentales capitalistas en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y coordinar las fuerzas del Bloque oriental en caso de una invasión del territorio soviético.

Los países firmantes del Pacto de Varsovia fueron Albania, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, República Democrática Alemana, Polonia, Rumania y la Unión Soviética. 

Este pacto se firmó en el marco del inicio de la Guerra Fría, un enfrentamiento político, económico y estratégico largo (1945-1991) que dividió al mundo entero en dos bandos: el capitalista (occidental) integrado por Estados Unidos, Inglaterra y sus aliados; y el bloque comunista (oriental) integrado por la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS) y sus aliados.

Preguntas frecuentes

¿Qué fue el Pacto de Varsovia?

El Pacto de Varsovia fue un acuerdo político defensivo que firmaron los países del Bloque comunista durante la Guerra Fría.

¿Cuál era el objetivo del Pacto de Varsovia?

El objetivo del Pacto de Varsovia fue contrarrestar el poder de la Organización del Atlántico Norte (OTAN) que habían creado las principales potencias del Bloque capitalista durante la Guerra Fría.

¿Por qué se enfrentaron la OTAN y el Pacto de Varsovia?

La oposición entre la OTAN y el Pacto de Varsovia surgió a partir del antagonismo entre el Bloque occidental-capitalista y el Bloque oriental-comunista, durante la Guerra Fría. Estos bloques defendían sistemas económicos y sociales opuestos y competían por aumentar su poder e influencia en el escenario  internacional.

¿Cuál fue la importancia del Pacto de Varsovia?

El Pacto de Varsovia jugó un rol clave en las relaciones internacionales durante la Guerra Fría dentro del Bloque comunista. La Unión Soviética impuso su influencia en la alianza y las fuerzas militares del Pacto de Varsovia fueron utilizadas para reprimir los movimientos revolucionarios de Hungría (1956) y Checoslovaquia (1968).

¿Qué países integran el Pacto de Varsovia? 

Los países involucrados en el Pacto de Varsovia fueron casi todos los del Bloque Socialista: la URSS, la República Popular de Albania, la República Democrática Alemana, la República Popular de Bulgaria, la República Socialista de Checoslovaquia, la República Popular de Hungría, la República Popular de Polonia y la República Socialista de Rumania.

Yugoslavia no se incorporó al tratado, pero fue fuertemente influenciada por él. La República Popular China estuvo afiliada como observadora hasta 1962.

La conformación del Pacto

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el balance mundial de poder político se vio profundamente modificado. Europa se encontraba devastada y su economía empobrecida por la destrucción y los gastos de la guerra. 

En consecuencia, Estados Unidos y la Unión Soviética se impusieron como superpotencias y disputaron la supremacía política sobre el continente europeo. Además, estos países promovían dos sistemas políticos, económicos e ideológicos antagónicos: el capitalismo y el comunismo.

El antagonismo entre Estados Unidos y la Unión Soviética desencadenó la Guerra Fría: un largo periodo de tensión política y militar en el mundo quedó dividido en dos grandes bloques liderados por las superpotencias. 

En ese contexto, el Bloque occidental capitalista (liderado por Estados Unidos) firmó en 1954 la Alianza Atlántica y conformó la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Este acuerdo sentaba las bases para la coordinación de las fuerzas militares entre los países firmantes ante una invasión de sus territorios. Aunque entre sus objetivos se encontraba la integración política de los países europeos para mantener su seguridad, el acuerdo estuvo motivado directamente por el temor al avance soviético. 

La Unión Soviética intentó unirse a la alianza con el propósito de generar un sistema de seguridad europeo, que implicaba la neutralización y permanente división de Alemania (responsable del inicio de la Segunda Guerra Mundial). Sin embargo, las potencias occidentales rechazaron la propuesta y excluyeron a la Unión Soviética

Entre 1945 y 1948, la URSS había firmado distintos pactos bilaterales con todos los países de su zona de influencia, pero con la conformación de la OTAN la URSS buscó conformar una alianza militar entre todo el Bloque oriental, que hiciera contrapeso a las fuerzas coordinadas del Bloque occidental. En 1955, Albania, Alemania Oriental, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, Polonia, Rumania y la Unión Soviética firmaron el Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua, también conocido como Pacto de Varsovia.

La influencia de la URSS

La URSS invadió Hungría en 1956 y le impidió retirarse del Pacto de Varsovia.

El Pacto de Varsovia se constituyó como el acuerdo político-militar entre los diferentes Estados que conformaban el Bloque oriental durante la Guerra Fría. La política del pacto quedó determinada por los intereses de la Unión Soviética, que se constituía como la superpotencia líder de los países comunistas. 

Entre los diferentes artículos del Pacto, se estableció la consulta mutua en todos los asuntos internacionales importantes que puedan afectar a los países firmantes, la coordinación política entre países y la prohibición de firmar otros acuerdos internacionales que entren en conflicto con los intereses del Pacto. 

El poder de la URSS sobre el accionar internacional del Pacto y la movilización de fuerzas fue total. Cuando en la revolución húngara de 1956 el nuevo gobierno declaró la salida del Pacto de Varsovia, la URSS movilizó las fuerzas sin consultar al resto de los países miembros y las utilizó para reestablecer en Hungría un gobierno prosoviético. 

Los términos del pacto

El Pacto de Varsovia se conformó como una alianza político-militar cuyo objetivo fue garantizar la inviolabilidad de las fronteras de los países firmantes y asegurar su defensa ante una eventual invasión. Contemplaba los siguientes términos:

  • Cooperación en función del mantenimiento de la paz.
  • Organización conjunta en caso de ataques previsibles.
  • Defensa mutua en caso de conflictos militares.
  • Establecimiento de un “Estado Mayor” conjunto para coordinar los esfuerzos bélicos.
  • Duración de veinte años, renovables, y libertad de cada Estado firmante para revocarlo.

La organización política

La organización institucional del Pacto fue evolucionando a lo largo de los años. En la cúspide de la organización se encontraba el Comité Político Consultivo constituido por los Jefes de gobierno de todas las naciones, junto con sus jefes de Fuerzas Armadas. 

Desde la década de 1970, este Comité regularizó anualmente sus reuniones. Desde allí se establecían las políticas y las tareas del bloque.

Además, la organización del Pacto contempló un Comité de Asesoría Militar, un Comité Técnico y de Investigación, y un Consejo de Secretarios de Defensa.

Los excluidos del Pacto

Los países de régimen socialista que no se incorporaron al Pacto de Varsovia fueron Yugoslavia (gobernada por Tito), China, Corea del Norte, Vietnam del Norte y la República Popular de Mongolia.

 Estos países conformaban parte del Bloque oriental, pero por diferentes razones no firmaron el Pacto de Varsovia. 

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Las operaciones militares del Pacto de Varsovia

En 1968, las fuerzas militares del Pacto invadieron Checoslovaquia para acabar con la revolución.

Durante su vigencia, hubo solo dos operaciones militares que movilizaron recursos y fuerzas del Pacto. En ambos casos se trató de conflictos internos a los países firmantes y no de una invasión territorial extranjera. 

El otoño húngaro

En 1956, se desencadenó en Hungría una revolución popular que reclamaba la libre elección de su gobierno y el cese de las actividades represivas de la policía secreta (que respondía al régimen soviético). 

La rebelión llevó a la sustitución del gobierno pro-soviético por un gobierno comunista reformista liderado por Imre Nagy, quien declaró la retirada de Hungría del Pacto de Varsovia. En consecuencia, el gobierno soviético movilizó las fuerzas coordinadas desde el Pacto e invadió Budapest, con el objetivo de reprimir la revolución e instalar un nuevo gobierno bajo su influencia.

La Primavera de Praga

En 1968, Checoslovaquia vivió la Primavera de Praga, una revolución popular que buscaba la liberalización política. Con la elección de Alexander Dubček como Primer secretario del Partido Comunista de Checoslovaquia, comenzó una serie de reformas orientadas a la democratización política y descentralización económica. Estas iniciativas estaban en contra de los intereses soviéticos. 

En respuesta, las tropas del Pacto de Varsovia fueron movilizadas por segunda vez, invadieron el país e impusieron un nuevo gobierno que revirtió la mayoría de las reformas. Desde entonces y hasta 1989, las fuerzas soviéticas permanecieron en el país. 

La disolución del Pacto

El fin de la Guerra Fría se dio con la desintegración de la Unión Soviética. En ese contexto, el Pacto de Varsovia perdió su utilidad. En 1991, Checoslovaquia, Hungría y Polonia anunciaron su retiro. Meses después hizo lo propio Bulgaria, lo que provocó la disolución del pacto. Su fin fue formalizado por la URSS ese mismo año.

Actualmente, con excepción de Rusia (ex Unión Soviética), todos los países que formaron parte del Pacto de Varsovia son miembros de la OTAN.

Texto del Pacto de Varsovia

Las Partes Contratantes,

"Reafirmando su aspiración de crear un sistema de seguridad colectiva en Europa basado en la participación de todos los Estados europeos, con independencia de su régimen social y político, que les permita unir sus esfuerzos en el interés de asegurar la paz en Europa;

Teniendo en cuenta, a la vez, la situación creada en Europa por la ratificación de los Acuerdos de París, que prevén la formación de un nuevo grupo militar bajo la forma de Unión de la Europa Occidental, con participación de una Alemania Occidental remilitarizada y con su integración en el bloque del Atlántico Norte, lo cual aumenta el peligro de una nueva guerra y crea una amenaza a la seguridad nacional de los Estados amantes de la paz;

Convencidas de que en estas circunstancias los Estados europeos amantes de la paz deben tomar las medidas necesarias para asegurar su seguridad y promover el mantenimiento de la paz en Europa;

Guiándose en los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas;

Deseosos de fortalecer y desarrollar aún más la amistad, cooperación y asistencia mutua conforme a los principios de respeto a la independencia y soberanía de los Estados y de la no intervención en sus asuntos internos;

Han resuelto concluir el presente Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua, y con tal propósito han nombrado sus Plenipotenciarios;

Quienes, después de haber presentado sus plenos poderes y hallarlos en buena y debida forma,

Han convenido en lo siguiente:

Art. 1. Las Partes Contratantes se comprometen, conforme a la Carta de las Naciones Unidas, a abstenerse en sus relaciones internacionales de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza y a arreglar sus controversias internacionales por medios pacíficos, de tal manera que no se pongan en peligro la paz y la seguridad internacionales

Art. 2. Las Partes Contratantes declaran que están prestas a participar, en el espíritu de una sincera colaboración, en toda acción internacional que tenga por objeto asegurar la paz y la seguridad internacionales, y que consagrarán por completo sus esfuerzos a la realización de tal objetivo. A ese efecto, las Partes Contratantes tratarán, de acuerdo con los otros Estados que deseen colaborar en esta obra, de que se adopten medidas efectivas para la reducción general de armamentos, y para la prohibición de las armas atómicas de hidrógeno y otras de destrucción masiva.

Art. 3. Las Partes Contratantes se consultarán mutuamente sobre todas las cuestiones internacionales importantes que afecten a sus intereses comunes, con miras al fortalecimiento de la paz y la seguridad internacionales. Las Partes Contratantes se consultarán inmediatamente cada vez que en opinión de una de ellas surja una amenaza de ataque armado contra uno o varios Estados Partes en el Tratado a fin de proveer para la defensa colectiva y de mantener la paz y la seguridad.

Art. 4. En caso de ataque armado en Europa contra uno o varios de los Estados Partes en el Tratado, por cualquier Estado o grupo de Estados, cada Estado Parte en el Tratado en el ejercicio de su derecho de legítima defensa individual o colectiva conforme al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, prestará al Estado o Estados víctimas de tal ataque una inmediata asistencia individualmente o por acuerdo con los otros Estados partes en el Tratado, por todos los medios que considere necesarios incluso el uso de la fuerza armada. Los Estados Partes en el Tratado se consultarán inmediatamente sobre las medidas colectivas necesarias para restablecer y mantener la paz y la seguridad internacionales. Las medidas tomadas de acuerdo con este artículo se comunicarán al Consejo de Seguridad conforme a las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas. Tales medidas quedarán sin efecto tan pronto el Consejo de Seguridad haya tomado la acción necesaria para el restablecimiento de la paz y la seguridad internacionales.

Art. 5. Las Partes Contratantes han convenido en crear un Mando Unificado de las fuerzas armadas que se colocarán por acuerdo entre aquellas bajo sus órdenes, actuando sobre la base de principios establecidos de común acuerdo. Tomarán asimismo cualquiera otra acción concertada que se requiera para reforzar su capacidad defensiva, a fin de proteger el trabajo de sus pueblos, garantizar la integridad de sus fronteras y asegurar la defensa contra cualquier agresión eventual. (...)"

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Referencias

  • Buceta López, B. (1991). Situación en los países del Pacto de Varsovia. En Cuadernos de estrategia, N°36, pp. 59-74.
  • Mackintosh, M. (1969). Evolución del Pacto de Varsovia. En Boletín de información N° 40-IV. Ed. Ministerio de Defensa.
  • Mah Luns, J. (1982). La OTAN y el Pacto de Varsovia. Comparación de fuerzas. En Boletín de información N° 159-IV. Ed. Ministerio de Defensa. 

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"Pacto de Varsovia". Autor: Teresa Kiss. De: Argentina. Para: Enciclopedia Humanidades. Disponible en: https://humanidades.com/pacto-de-varsovia/. Última edición: 24 octubre, 2023. Consultado: 24 mayo, 2024.

Sobre el autor

Autor: Teresa Kiss

Profesorado de Enseñanza Media y Superior en Historia (Universidad de Buenos Aires)

Fecha de actualización: 24 octubre, 2023
Fecha de publicación: 24 julio, 2017

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