Primavera de Praga (1968)

Te explicamos qué fueron las reformas de la Primavera de Praga en Checoslovaquia. Además, por qué terminaron con la invasión soviética. 

La población intentó detener el avance de los tanques soviéticos para defender al gobierno de Dubcek.

¿Qué fue la Primavera de Praga?

Se conoce como “Primavera de Praga” a una serie de reformas impulsadas por el gobierno de Alexandr Dubcek en 1968 con el fin de liberalizar la política, la economía y la sociedad checoslovaca. Las medidas buscaban crear un “socialismo de rostro humano” y abarcaban la ampliación de la libertad de prensa, la autorización de crear nuevos partidos políticos y la mayor circulación de bienes de consumo.

Las reformas de Dubcek recibieron un gran apoyo de la población que, con la mayor libertad de expresión, comenzó a cuestionar la supremacía de la URSS sobre el gobierno checoslovaco. Sin embargo, este programa de gobierno fue cuestionado por los otros países comunistas y dividió al bloque socialista que conformaba el Pacto de Varsovia

Yugoslavia y Rumania apoyaron los cambios iniciados por Dubcek. En cambio, Polonia y Hungría estaban en contra de los cambios porque temían que se desestabilizara el status quo de la sociedad comunista y se provocaran situaciones incontrolables. Finalmente, la URSS movilizó las tropas del Pacto de Varsovia e invadió Checoslovaquia. 

La Primavera de Praga acabó con la represión del gobierno reformista. Los ejércitos del Pacto de Varsovia ingresaron a Checoslovaquia la noche del 20 de agosto de 1968 y al día siguiente habían tomado el control del país. 

Impusieron un nuevo gobierno encabezado por Gustav Husak, que era un político fiel a las directivas del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS). Alexandr Dubcek y su equipo de ministros fueron obligados a firmar un documento de lealtad al PCUS y retirarse de la actividad política.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasó en la Primavera de Praga?

La Primavera de Praga fue un periodo de apertura política y social que se vivió en Checoslovaquia en 1968. Desde el comienzo de la Guerra Fría, el país estaba gobernado por el Partido Comunista checoslovaco (controlado por la Unión Soviética) y las libertades políticas y sociales se encontraban limitadas. En 1968, el gobierno de Aleksandr Dubcek aprobó la creación de nuevos partidos y levantó la censura de la prensa. La sociedad checoslovaca disfrutó de una libertad que le fue arrebatada unos meses después, con la invasión de tropas comunistas extranjeras.

¿Cuándo fue la Primavera de Praga?

La Primavera de Praga comenzó con las reformas iniciadas por Aleksandr Dubcek el 5 de marzo de 1968 y finalizó ocho meses después, con la invasión de las tropas comunistas extranjeras el 21 de agosto de 1968.

¿Quién impulsó la Primavera de Praga?

La Primavera de Praga fue impulsada por el gobierno de Aleksandr Dubcek. Este político comunista buscaba establecer en Checoslovaquia un “socialismo de rostro humano”, que combinara la planificación económica centralizada del comunismo con mayores libertades políticas, económicas y sociales. 

¿Por qué finalizó la Primavera de Praga?

En el contexto de la Guerra Fría, las reformas impulsadas por Dubcek durante la Primavera de Praga fueron mal vistas por la Unión Soviética y otros Estados del Bloque oriental. Estos países temían que las reformas liberales desencadenaran una ola revolucionaria general en contra de los gobiernos comunistas. Por eso, decidieron intervenir el gobierno checoslovaco por la fuerza y derrocar al gobierno de Dubcek. 

Antecedentes de la Primavera de Praga

En el contexto de la Guerra Fría, Checoslovaquia era un país socialista que pertenecía al Bloque oriental y era miembro del Pacto de Varsovia. Al igual que el resto de los países comunistas, su gobierno estaba en manos del Partido Comunista local pero se encontraba fuertemente vinculado al Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) que ejercía mayor o menor influencia en los diferentes gobiernos del Bloque oriental.

Desde inicios de la década de 1960, Checoslovaquia venía atravesando una recesión económica. El modelo de industrialización soviético no había generado beneficios en el país. 

Durante esa década, se fue planteando dentro del Partido Comunista Checoslovaco (KSC) que gobernaba el país la necesidad de establecer algunas reformas para recuperar la autonomía nacional frente a la supremacía de la URSS. Sin embargo, también había una postura inmovilista, liderada por el secretario general del partido, Antonin Novotny, que logró imponerse durante años y evitó cualquier posibilidad de reformas. 

La postura reformista se fue extendiendo por diversos sectores sociales, especialmente los grupos intelectuales. En el IV Congreso de Escritores de Checoslovaquia, celebrado en 1967, diversas personalidades de la intelectualidad checoslovaca protestaron abiertamente contra las prácticas dictatoriales del partido. 

Novotny reaccionó con la intervención de la asociación de escritores y del Ministerio de Cultura. Esta reacción represiva de Novotny precipitó un cambio inesperado. Leonid Brezhnev (el líder de la URSS) no le respaldó la política represiva y, frente a una creciente oposición dentro del KSC, Novotny fue destituido. En enero de 1968 accedió al poder una nueva dirección del partido comunista dirigida por Alexander Dubcek.

Las reformas de la Primavera de Praga

Las reformas de Dubcek fueron apoyadas por la mayoría de la población checoslovaca.

Dubcek fue el primer eslovaco que accedía al poder de Checoslovaquia. Junto a medidas de reconocimiento de la nacionalidad eslovaca, el gobierno de Dubcek emprendió una serie de reformas con el objetivo de liberalizar la política, la sociedad y la economía checoslovaca. Una de sus primeras acciones fue el levantamiento de la censura el 5 de marzo de 1968. Se suele reconocer este hecho como el inicio de la "Primavera de Praga".

En abril, el Comité Central del KSC aprobó el "Programa de Acción" que sintetizaba los principios en los que se debía basar el "socialismo de rostro humano", la nueva orientación política que defendían Dubcek y su equipo de ministros. Junto a una relativa liberalización económica, se planteó un amplio programa reformista que abarcaba diferentes aspectos. 

En el terreno político se aprobó la libre creación de partidos políticos socialistas (hasta entonces solo era legal la existencia del KSC), la igualdad nacional entre checos y eslovacos, y la liberación de presos políticos. En el terreno social se reconoció el derecho a huelga, la libre creación y asociación a sindicatos independientes, la libertad religiosa y la libertad de expresión.

En términos económicos, las reformas buscaban generar un mayor movimiento de bienes de consumo, sin abandonar el esquema socialista de planificación estatal. 

Por otro lado, en relación a la política exterior, los cambios fueron relativamente modestos. Dubcek declaró públicamente su fidelidad al Bloque oriental, a la URSS y al Pacto de Varsovia. Sin embargo, de manera paralela buscó mejorar sus vínculos de las potencias occidentales. 

La oposición a las reformas de la Primavera de Praga

Aunque la población intentó frenar la invasión, las tropas extranjeras tomaron el gobierno checoslovaco.

Los países del Bloque oriental tuvieron diferentes posturas sobre las reformas de Dubcek. La "Primavera de Praga" era vista con aprensión en la URSS ya que sus dirigentes temían perder su influencia sobre el gobierno checoslovaco. 

Yugoslavia y Rumania sostenían que cada país debía establecer un socialismo acorde a sus necesidades y se opusieron a la intervención del gobierno checoslovaco. En cambio, Hungría y Polonia temían que se contagiara el fervor de la población y se convirtiera en una ola fuera de control. Por eso, declararon que se debían detener las reformas, incluso, a través de una invasión militar de ser necesario. 

Brezhnev, de visita en Praga en febrero de 1968, obligó a Dubcek a cambiar un discurso. Las presiones sobre la dirección checoslovaca fueron múltiples y crecientes. El PCUS trataba de que fueran el propio Dubcek y sus ministros los que frenaran el proceso de reformas.

En julio de 1968, los dirigentes de los miembros del Pacto de Varsovia, reunidos en la capital polaca, dirigieron un escrito colectivo al partido checoslovaco en el que demandaban la cancelación de las reformas y su presencia en la próxima reunión. Dubcek se negó a aceptar la carta y a viajar a Moscú.

En agosto de 1968, Dubcek dio un paso más y publicó nuevos estatutos para el KSC. En ellos, se buscaba limitar la influencia del partido en el aparato de gobierno estatal y en la administración política, económica y social del país. 

Ante esta situación, los países del Pacto de Varsovia enviaron sus tropas a la frontera con Checoslovaquia. La noche del 20 de agosto, ingresaron más de 20.000 efectivos y 2.000 tanques al país y comenzaron la invasión. La población se levantó en contra de la intervención e intentó detenerla pero, para el día siguiente, las tropas extranjeras habían tomado el control del país. 

El fin de la Primavera de Praga

Luego de que las tropas de los países del Pacto de Varsovia tomaran el control del país, la primera medida fue abolir la libertad de prensa y restituir la censura. Luego, se destituyó al gobierno reformista. Dubcek y sus ministros fueron obligados a firmar un protocolo de fidelidad a las directivas del PCUS. Además, debieron retirarse de todo accionar político o social. 

A continuación, los extranjeros comenzaron un proceso conocido como “normalización de Checoslovaquia”, a través del cual se estableció un nuevo gobierno obediente a la supremacía de la URSS y alineado con las políticas del Pacto de Varsovia. El nuevo gobierno debía abolir las nuevas reformas y reestablecer el régimen comunista de un solo partido.  

En abril de 1969, el político Gustav Husak sustituyó a Dubcek de manera oficial en la dirección del partido. El nuevo gobierno eliminó del KSC a los políticos disidentes, los reformistas o los que habían apoyado, de alguna manera, las iniciativas de Dubcek. Durante las dos décadas siguientes, Husak convirtió a Checoslovaquia en uno de los países más leales a la URSS.  

La experiencia checoslovaca de la Primavera de Praga tuvo un gran impacto en el resto de los países del Bloque oriental. La supremacía de la URSS se terminó de consolidar con el liderazgo de Brezhnev y su doctrina de intervención y control de la política de los países comunistas. Por otro lado, ningún país del bloque socialista volvió a intentar reformar su política interna hasta la década de 1980.

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Referencias

  • Van Dijk, R., Gray, W. G., Savranskaya, S., Suri, J., & Zhai, Q. (Eds.). (2013). “Prague Spring”. Encyclopedia of the Cold War. Routledge.
  • Wilczynski, J. (2019). “Prague Spring”. En An Encyclopedic Dictionary of Marxism, Socialism and Communism: economic, philosophical, political and sociological theories, concepts, institutions and practices-classical and modern, East-West relations included. Walter de Gruyter GmbH & Co KG.
  • Zeman, Z.A.B. , Hauner, Milan , Bradley, John F.N. and Luebering, J.E. (2023). "Prague Spring". Encyclopedia Britannica. https://www.britannica.com/ 

¿Cómo citar?

"Primavera de Praga (1968)". Autor: Teresa Kiss. De: Argentina. Para: Enciclopedia Humanidades. Disponible en: https://humanidades.com/primavera-de-praga-1968/. Última edición: 16 octubre, 2023. Consultado: 24 abril, 2024.

Sobre el autor

Autor: Teresa Kiss

Profesorado de Enseñanza Media y Superior en Historia (Universidad de Buenos Aires)

Fecha de actualización: 16 octubre, 2023
Fecha de publicación: 28 septiembre, 2023

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