Fin de la Primera Guerra Mundial

Te explicamos el final de la Primera Guerra Mundial, cuáles fueron los países vencedores y derrotados y cómo fueron los tratados de paz que se firmaron.

La Primera Guerra Mundial terminó en 1918, cuando Alemania se rindió ante las potencias vencedoras.

La Primera Guerra Mundial (1914-1918) fue una contienda militar que involucró a las principales potencias de la época. La guerra se inició entre la Triple Entente, conformada por el Reino Unido, Francia y el Imperio ruso, y la Triple Alianza, constituída por el Imperio Alemán, el Imperio austrohúngaro e Italia. Sin embargo, la conformación de los bandos fue cambiando y nuevos países se incorporaron a la guerra durante los años siguientes. 

En 1915, Italia abandonó la Triple Alianza y se integró a la Triple Entente, bando al que también se llamó “los Aliados”. En los años siguientes se sumó el Imperio de Japón y, en 1917, Estados Unidos. A la coalición de Alemania y Austria-Hungría, también conocida como las Potencias Centrales, se incorporaron el Imperio otomano y el Reino de Bulgaria.

Aunque durante el primer año, las estrategias de guerra de las diferentes naciones apuntaban a la pronta resolución del conflicto a través de la derrota rápida del enemigo, la Gran Guerra se convirtió en una guerra de posiciones estancadas, en las que las tropas se encontraban asentadas en trincheras y el avance sobre el enemigo se hacía extremadamente difícil. 

La entrada de Estados Unidos, sumada al agotamiento de los recursos y la economía de los imperios alemán y austrohúngaro, llevó a la victoria de los países Aliados, y al final de la guerra. 

El 29 de septiembre de 1918 Bulgaria firmó el Armisticio de Tesalónica y el 30 de octubre el Imperio otomano firmó el Armisticio de Mudros. El 3 de noviembre el Imperio austrohúngaro firmó el Armisticio de Padua. Por último, el 11 de noviembre Alemania firmó el Armisticio de Compiegne y, de esta manera, se puso fin a la Gran Guerra.

La guerra extendida tuvo terribles consecuencias políticas, económicas y sociales. La destrucción material y la mortalidad de la guerra llegaron a niveles nunca antes vistos en la historia de la humanidad. Al finalizar, se extendió el anhelo de que el conflicto que concluía en 1918 fuera “la guerra que pusiera fin a todas las guerras”. Sin embargo, los tratados de paz que se firmaron luego de la Conferencia de París generaron, a la larga, las condiciones para un nuevo conflicto general.

Preguntas frecuentes

¿Qué fue la Primera Guerra Mundial?

La Primera Guerra Mundial fue un conflicto bélico que enfrentó a las principales potencias mundiales entre 1914 y 1918.

¿Cómo comenzó la Primera Guerra Mundial?

La guerra comenzó con la rivalidad entre dos grupos de alianzas: la Entente (Reino Unido, Francia y el Imperio Ruso) contra las “potencias centrales” (Imperio alemán, Imperio austrohúngaro e Italia).

¿Cómo terminó la Primera Guerra Mundial?

La Primera Guerra Mundial finalizó con la derrota de las potencias centrales y la disolución de sus imperios.

La Conferencia de París (1919)

En 1919, los líderes de los países vencedores se reunieron para definir los tratados de paz.

El 18 de enero de 1919, los representantes de los países vencedores se reunieron en la Conferencia de París, bajo la dirección del denominado Comité de los Cuatro: el presidente estadounidense Wilson, el primer ministro británico Lloyd George, el primer ministro francés Clemenceau y Orlando, el jefe del ejecutivo italiano. Fueron los tres primeros, sin embargo, los que realmente dirigieron las negociaciones y establecieron las bases de los futuros acuerdos de paz. En la conferencia se les negó la participación a los países derrotados.

El 4 de octubre de 1918, los alemanes habían pedido un armisticio basado en las propuestas, relativamente benévolas, planteadas por Wilson en su discurso de los "Catorce puntos" ante el Congreso norteamericano. Sin embargo, la realidad fue mucho más dura para los países derrotados. Los vencedores llegaron a la Conferencia de París con ideas menos benevolentes y con compromisos, a veces secretos, adquiridos durante la guerra.

Estos fueron los principales acuerdos firmados por las potencias de la Triple Entente durante la guerra:

  • Tratado secreto de Londres (1915). Italia se unió a la Entente, tras prometerle Francia y Gran Bretaña su apoyo a diversas anexiones tras el conflicto. Trentino, el Alto Adigio, Istria y la mayor parte de Dalmacia en Europa, Libia, Eritrea, Somalia en África y concesiones en la costa del Egeo de la Anatolia turca.
  • Acuerdo Sykes-Picot (1916). Francia y Gran Bretaña acordaron el reparto de las posesiones del Imperio turco.
  • Declaración Balfour (1917). Gran Bretaña prometió a las organizaciones sionistas la cesión de parte de Palestina para la creación de un estado judío. Esta promesa fue un elemento clave en el origen del futuro conflicto arabe-israelí.

Las posturas divergentes de los vencedores

Los representantes de los vencedores llegaron a París con sus propias aspiraciones que a menudo eran diferentes de las de sus aliados.

Clemenceau personificó la postura de mayor dureza con Alemania. En los meses posteriores al armisticio repitió varias veces una frase que se hizo célebre: "Alemania pagará".

Estados Unidos y Gran Bretaña, sin querer dejar de castigar a Alemania, optaron por una actitud más conciliadora, conscientes de los problemas que podían desarrollarse si se castigaba en exceso a Alemania.

Italia demandó reiteradamente compensaciones territoriales por su participación en la guerra. Finalmente, el Tratado de Londres de 1915 fue aplicado de una forma parcial. Italia no consiguió obtener una parte importante de sus reivindicaciones.

Los representantes de los países derrotados no fueron invitados a la conferencia de paz. Los acuerdos, duramente negociados entre los vencedores y concretados en los diversos tratados de paz, les fueron presentados como una obligación que debían acatar. Los alemanes firmaron el tratado de paz en Versalles el 28 de junio de 1919 tras ser amenazados con una invasión total de su país. En Alemania se empezó a hablar del diktat, (que en alemán significa  “imposición”) de Versalles.

Los tratados de paz

Los países vencedores fueron firmando diversos tratados de paz con cada una de las naciones derrotadas: Alemania, Austria, Hungría, Bulgaria y Turquía. Entre los tratados más importantes, se encuentran: 

  • Tratado de Versalles (1919). A través de este acuerdo, Alemania debió reconocerse como la principal responsable de la guerra. Se establecieron cláusulas territoriales que beneficiaron a Francia (con Alsacia y Lorena), Bélgica, Polonia, Dinamarca. Alemania perdió el 13 % de su territorio, el 10 % de su población y todas sus colonias fueron repartidas entre los vencedores. Se limitó la composición de su Armada y su Ejército, y se ordenó la desmilitarización de Renania. Como responsable, Alemania quedó obligada a pagar reparaciones de guerra a los países vencedores. Además, se le prohibió el ingreso a la Sociedad de las Naciones. 
  • Tratado de Saint Germain (1919) y Tratado de Trianon (1920). Implicaron la disolución del Imperio austrohúngaro.Parte del territorio se convirtió en  nuevos Estados como Austria, Hungría y Checoslovaquia. Otras porciones de territorio fueron cedidas a Italia y los nuevos Estados de Polonia y Yugoslavia. La nueva división generó futuros problemas entre las diferentes nacionalidades. Más de tres millones de húngaros quedaron habitando en los nuevos Estados de Checoslovaquia, Rumania (Transilvania) y Yugoslavia como minorías. 
  • Tratado de Neuilly (1919). Firmado entre las potencias vencedoras y Bulgaria, estableció las pérdidas territoriales en beneficio de Rumania, Grecia y Yugoslavia, el pago de indemnizaciones de guerra y la reducción del ejército búlgaro.
  • Tratado de Sevres (1920) y Tratado de Lausana (1923). Firmados entre el Imperio otomano y las potencias vencedoras, establecieron las pérdidas territoriales y la desintegración del Imperio. Un movimiento nacional en Turquía luchó contra la ratificación del primer tratado y logró la conformación del segundo. Además, se estableció el pago de reparaciones de guerra y la limitación de los ejércitos.

El problema soviético

Tras la Revolución Rusa de 1917, el zar debió abdicar y Rusia dejó de estar gobernada por la dinastía imperial. Ante la continua presión de diferentes sectores de la población y de grupos políticos, el gobierno revolucionario firmó la salida de la Gran Guerra a través del Tratado de Brest-Litovsk, en marzo de 1918.

La nueva Rusia bolchevique pasó de la guerra mundial a una cruenta guerra civil entre el Ejército Rojo comunista y el Ejército Blanco apoyado por las fuerzas de la Entente. 

Aprovechando el vacío de poder creado en la zona occidental del antiguo Imperio Zarista, diversos territorios del imperio alcanzaron su independencia: Finlandia, en diciembre de 1917, y los países bálticos, Estonia, Letonia y Lituania, a lo largo de 1918.

Polonia y la Rusia soviética se enfrentaron en una guerra que concluyó con el Tratado de Riga (marzo 1921). Este tratado supuso importantes pérdidas territoriales soviéticas en beneficio del nuevo estado polaco. Finalmente, Rumania se anexionó Besarabia.

El aislamiento de los Estados Unidos

El presidente Wilson, del partido demócrata, fue el gran impulsor de la Sociedad de Naciones. La nueva organización internacional se basaba en el principio de la seguridad colectiva, por el cual EE. UU. y los demás países miembros quedaban comprometidos en la defensa de la seguridad de los demás miembros de la Sociedad.

Sin embargo, la oposición republicana, con mayoría en el Senado, se negó a ratificar los acuerdos de la Conferencia de París. El triunfo del republicano Harding en las elecciones de 1920 llevó a que EE. UU. confirmara el rechazo norteamericano al ingreso en la Sociedad de Naciones.  

Las consecuencias de los tratados de paz

Durante la década siguiente, el contexto de crisis favoreció el crecimiento de grupos políticos extremistas.

Los tratados firmados tras la Conferencia de París no contribuyeron en absoluto a estabilizar la situación europea y mundial. Los errores de esos tratados de 1919 están detrás del nuevo  conflicto mundial que estalló veinte años después. Entre las principales consecuencias de los acuerdos de paz de la Primera Guerra Mundial, se encuentran: 

  • En Alemania, las posturas revanchistas, alentadas por las dificultades de la posguerra, pronto se extendieron en Alemania. Entre el descontento político, la crisis económica, el desempleo y  la hiperinflación, se generó un contexto sociopolítico en el surgieron diferentes grupos extremistas apoyados por la población. Entre ellos, se destacó el nacionalsocialismo de Adolf Hitler que, tras ganar las elecciones de 1933, comenzó una política exterior agresiva y llevó a la Segunda Guerra Mundial. 
  • En Italia, se volvió famosa la frase "Hemos ganado la guerra, pero hemos perdido la paz". Las escasas anexiones conseguidas parecieron muy poco a muchos italianos. Un antiguo socialista, Benito Mussolini, encabezó uno de los grupos políticos extremistas que agrupaban a los descontentos.
  • La aplicación del principio de las nacionalidades (cada nación debía constituir su estado) en una realidad tan compleja como la de Europa Central y Oriental hizo que muchos de los nuevos Estados incluyeran minorías nacionales descontentas con la nueva situación. 
  • Pese a imponer duras condiciones a Alemania, Francia no consiguió que los países anglosajones se comprometieran a un pacto que garantizase su apoyo ante un eventual ataque alemán. La negativa norteamericana a firmar los tratados fue capital para el fracaso francés. La fragilidad de la posición francesa quedó clara en cuanto Hitler reinició el rearme alemán en la década de los treinta.  
  • La hegemonía de los republicanos en Estados Unidos durante los años veinte marcó una clara tendencia aislacionista en política internacional. Esta actitud fue enormemente negativa para la estabilidad mundial, ya que EE. UU. salió de la Gran Guerra como primera potencia mundial.
  • Las potencias occidentales crearon lo que se denominó un “cordón sanitario” en torno a la URSS comunista: una serie de estados antisoviéticos que cercaran al nuevo estado para evitar la expansión del comunismo. La Unión Soviética fue aislada internacionalmente y no se le permitió ingresar en la Sociedad de Naciones hasta 1934.

Sigue con:

Referencias

  • Hobsbawn, E. J. (1998). Historia del siglo XX. Crítica
  • Tato, M. I., Bubello, J. P., Castello, A. M. y Campos, E. (2011). Historia de la segunda mitad del siglo XX. Estrada.
  • Gilbert, M., & Devoto, A. (2005). La primera guerra mundial. Esfera de los Libros.

¿Cómo citar este artículo?

Citar la fuente original de donde tomamos información sirve para dar crédito a los autores correspondientes y evitar incurrir en plagio. Además, permite a los lectores acceder a las fuentes originales utilizadas en un texto para verificar o ampliar información en caso de que lo necesiten.

Para citar de manera adecuada, recomendamos hacerlo según las normas APA, que es una forma estandarizada internacionalmente y utilizada por instituciones académicas y de investigación de primer nivel.

"Fin de la Primera Guerra Mundial". Autor: Teresa Kiss. De: Argentina. Para: Enciclopedia Humanidades. Disponible en: https://humanidades.com/fin-de-la-primera-guerra-mundial/. Última edición: 23 octubre, 2023. Consultado: 27 mayo, 2024.

Sobre el autor

Autor: Teresa Kiss

Profesorado de Enseñanza Media y Superior en Historia (Universidad de Buenos Aires)

Fecha de actualización: 23 octubre, 2023
Fecha de publicación: 28 septiembre, 2023

¿Te fue útil esta información?

No

    ¡Genial! Muchas gracias por visitarnos :)