Política internacional en el cambio de milenio (1990-2010)

Te explicamos los aspectos clave para entender las relaciones internacionales desde 1990 hasta 2010.

Con el atentado a las Torres Gemelas en 2001, Estados Unidos fue atacado por primera vez en sesenta años.

¿Cómo es la política internacional en el siglo XXI?

Desde que comenzó el siglo XXI, el escenario político internacional del mundo se transformó profundamente en relación a las últimas décadas del siglo anterior. Con el final de la Guerra Fría a comienzos de la década de 1990, la caída de la Unión Soviética (URSS) dejó a Estados Unidos como única superpotencia mundial y creó un “vacío político” en los antiguos territorios que estaban dentro del Bloque comunista que cambió rotundamente el panorama mundial.

En Europa, Alemania se reunificó, las antiguas “democracias populares” se democratizaron y la Unión Europea se  extendió hacia el este, y llegó a reunir a 27 naciones en 2006. Rusia reconstituyó su economía acentuando su carácter de exportador de petróleo y, desde el ascenso de Vladímir Putin a la presidencia, decretó la restricción de las libertades políticas en el interior y buscó su lugar como potencia en el exterior.

Mientras tanto, en Asia, China tuvo un crecimiento económico espectacular al integrar un capitalismo agresivo con la organización política de una dictadura comunista. India también ha tenido un crecimiento exponencial vinculado al desarrollo de tecnologías de la información. En los países musulmanes, el islamismo se difundió y puso a la región como uno de los factores claves de las relaciones internacionales.

Por otro lado, los países africanos continuaron atravesando las consecuencias de la descolonización del continente. La incompatibilidad entre las fronteras territoriales y las identidades culturales se exacerbó con la influencia de los intereses económicos de privados extranjeros, específicamente preocupados por la explotación y extracción de los recursos naturales del continente. En estas condiciones, las guerras civiles en África costaron millones de muertos.

En Latinoamérica, en cambio, la restauración de las democracias estuvo acompañada por continuas crisis económicas heredadas de las grandes deudas tomadas en la época de las dictaduras. Con la creación de organismos regionales, los países latinoamericanos comenzaron a defender sus intereses económicos locales frente a la influencia de Estados Unidos.

Las grandes potencias

Siglo XXI en Europa

Con la caída de la URSS, la Unión Europea integró a los antiguos países comunistas del este europeo.

La caída de la Unión Soviética y el fin de la Guerra Fría aceleraron los procesos de integración de Europa occidental y la transición al capitalismo en Europa oriental.

La disolución de la URSS permitió la democratización de las antiguas “democracias populares” y posibilitó el acceso a la independencia de los países bálticos: Estonia, Letonia y Lituania. Estos países solicitaron su ingreso en las grandes instituciones occidentales (Unión Europea y OTAN) e iniciaron su transición hacia una economía de mercado capitalista.

Por otro lado, la transición de Yugoslavia estuvo marcada por la violencia y los conflictos nacionalistas, situación que desembocó en la conformación de nuevos países: Eslovenia, Croacia, Bosnia y Herzegovina, Serbia, Montenegro y Macedonia.

Yugoslavia estaba compuesta por pueblos diferenciados (eslovenos, croatas, serbios, bosnios musulmanes, macedonios, montenegrinos, albaneses…) que la dictadura de Tito había mantenido unidos. Al iniciarse la crisis del sistema comunista, el nacionalismo se convirtió en la gran fuerza movilizadora de una población agobiada por la crisis económica. El líder serbio Slobodan Milosevic emprendió un proyecto hegemónico, al que eslovenos y croatas respondieron con la declaración de independencia.

De 1991 a 1995, la guerra y la “limpieza étnica” (la eliminación violenta de un grupo étnico en un territorio) marcaron los sucesos en Eslovenia, Croacia, Serbia y, muy especialmente, Bosnia. La guerra concluyó en 1995 con los Acuerdos de Dayton y el ingreso al territorio de tropas de la OTAN (que fueron sustituidas en 2004 por fuerzas militares de la Unión Europea).

Para integrar a los países liberados del régimen comunista, la Unión Europea tuvo dos ampliaciones en 2004. Se integraron:

  • tres antiguas repúblicas soviéticas (Estonia, Letonia y Lituania),
  • cuatro antiguos satélites de la URSS (Polonia, República Checa, Hungría y Eslovaquia),
  • una antigua república yugoslava (Eslovenia),
  • dos islas mediterráneas (Chipre y Malta)

Además, en 2007 Rumania y Bulgaria ingresaron a la organización.

Otro paso decisivo para la integración europea fue la puesta en circulación del euro, la nueva moneda, en 2002. Actualmente, veinte países miembros de la UE utilizan esa divisa.

Siglo XXI en Estados Unidos: la gran superpotencia

Durante su gobierno, George W. Bush inició la Segunda Guerra del Golfo.

Con el fin de la Guerra Fría en la década de 1990, Estados Unidos logró la hegemonía militar global. Desde entonces, se involucró en diversos conflictos militares con el objetivo de mantener esta hegemonía:

  • Guerra del Golfo. Durante la década de 1990, el presidente George Bush (padre) organizó una coalición en contra de Irak, que había invadido Kuwait y tomado posesión de una de las más importantes reservas de petróleo del mundo. El ejército iraquí de Saddam Huseín fue derrotado y Estados Unidos mantuvo su influencia política y económica sobre la región.
  • Invasión de Afganistán. En 2001, a los pocos meses de iniciada la presidencia de George W. Bush (hijo), tuvo lugar el ataque terrorista contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono en Washington (conocido como 11-S, porque sucedió el 11 de septiembre de 2001). Desde entonces, la administración norteamericana se centró en la lucha contra el terrorismo. Pocos meses después del atentado, tropas norteamericanas (con ayuda y apoyo de más de 40 países) invadieron Afganistán y derrocaron al gobierno afgano, acusado de dar cobijo a Osama Bin Laden y a los dirigentes Al Qaeda (quienes fueron responsabilizados del atentado).
  • Segunda Guerra del Golfo. En 2003, en una acción enormemente controvertida dentro y fuera de Estados Unidos, Bush ordenó la invasión de Irak. Denunciaba que el gobierno Iraquí había desarrollado armas nucleares y que apoyaba a Al Qaeda. Las tropas norteamericanas terminaron con el régimen de Saddam Huseín, lo que generó inestabilidad política y el desarrollo de una guerra interna entre los diferentes grupos locales de poder. A su vez, las empresas estadounidenses se hicieron con el control de las reservas de petróleo locales. La ocupación militar continuó hasta 2010.

Siglo XXI en Rusia: la evolución autoritaria

Vladimir Putin asumió como presidente de Rusia por primera vez en 1999.

Tras 1991, Borís Yeltsin quedó al frente de Rusia, la principal nación heredera de la Unión Soviética. En 1993, Yeltsin reprimió un intento de golpe comunista y emprendió, en medio de una gran crisis económica, reformas para conseguir una rápida transición al capitalismo.

La experiencia fue muy dura para la sociedad rusa: se estima que dos tercios de los rusos vieron reducirse a la mitad su nivel de vida entre 1991 y 2001. Sin embargo, el proceso de privatizaciones en 1993-1996 permitió que una minoría de empresarios se adueñara de gran parte de los recursos naturales del país

Entre 1994 y 1996, estalló la guerra en Chechenia por la independencia. Los secesionistas chechenos consiguieron imponerse sobre las tropas rusas y declarar la autonomía de la república hasta que, 1999 los rusos volvieron a invadir el país y tomaron control de su gobierno.

La mala salud y la creciente impopularidad llevaron a que Yeltsin anunciara su dimisión. Antes de hacerlo, el presidente nombró como sucesor a Vladimir Putin.

Putin había iniciado su carrera como agente de la KGB (la agencia de inteligencia de la Unión Soviética, llamada Comité para la Seguridad del Estado) y luego había trabajado en la agencia que le sucedió en Rusia, el FSB (por sus siglas en ruso, que significan Servicio Federal de Seguridad).

Asumió la presidencia con una administración política complicada por la corrupción interna,  los sectores principales de la economía controlados por una oligarquía organizada y la guerra contra los secesionistas islamistas en Chechenia. Sin embargo, el precio del petróleo comenzó su recuperación en 2001 y Putin se lanzó a una política de vuelta al orden y fortalecimiento del poder central. Para ellos, colocó en su gobierno a sloviki, (exmiembros de la KGB), reprimió la “mafia” oligárquica, y presionó a los tribunales de justicia para actuar contra los múltiples casos de corrupción.

Con estos primeros años de éxito, logró controlar la política rusa y centralizar su autoridad. El partido de Putin, Rusia Unida, ganó elecciones con métodos antidemocráticos. Además, comenzó a controlar los medios de comunicación y las señales de televisión, y presionó para la restricción de libertades civiles.

Siglo XXI en Asia: el continente en auge

Jiang Zemin mantuvo en China un régimen comunista pero insertó al país en el mercado mundial capitalista.

Siglo XXI en China

El gobierno de la República Popular de China logró combinar un régimen autoritario comunista con una economía capitalista de mercado. Durante la década de 1990, el gobierno de Jiang Zemin profundizó las políticas iniciadas por Deng Xiapoing en el período anterior, orientadas a la liberalización económica.

Bajo un sistema de planificación centralizada comunista, se liberaron algunas cuestiones claves de la economía (como el control estatal dentro de las empresas), se incentivaron la producción privada y el consumo y se iniciaron negociaciones para el ingreso de inversiones extranjeras. En 2001, China entró en la Organización Mundial del Comercio, lo que le permitió mayores facilidades para desarrollar su comercio exterior.

Siglo XXI en Japón

En los años noventa, Japón vio cómo su economía entraba en un período de dificultades y estancamiento después de casi medio siglo de crecimiento continuo. El Partido Liberal Democrático (PLD), que había perdido el gobierno del país por un corto tiempo, retornó al poder en 1995.

En 2001, un nuevo líder del PLD, Junichiro Koizumi, inició un amplio programa de reformas para liberalizar la economía del país. El modelo de fuerte intervención del estado, que durante décadas había permitido el “milagro económico japonés”, ya no funcionaba. Con el PLD en el poder, Koizumi fue sustituido por Shinzo Abe como líder del partido y primer ministro del país en 2006.

Siglo XXI en India

India inició la década de los noventa con una serie de reformas económicas liberalizadoras que le permitieron salir de un largo período de estancamiento económico. El gran promotor de las reformas ha sido Manmohan Singh, miembro del Partido del Congreso. El objetivo era convertir la economía planificada según bases socialistas en una economía de mercado.

Para ello, se fomentó el comercio exterior y la inversión extranjera. Desde entonces, India es una de las economías en más rápido crecimiento. Sin embargo, su población continúa sufriendo graves problemas de pobreza, analfabetismo, hambre y desempleo.

Siglo XXI en Asia occidental

Desde finales del siglo XX los movimientos políticos islamistas crecieron en diferentes países de Asia occidental y en el norte de África. Los islamistas son movimientos políticos que sostienen que el malestar de las sociedades se debe a su alejamiento de la práctica islámica. Consideran que para establecer regímenes gubernamentales efectivos y mejorar las condiciones de vida de la población es necesario basar la organización política con la práctica religiosa.

El islamismo es un movimiento heterogéneo y existen diferentes grupos políticos islamistas que se diferencian por sus programas y la pertenencia a diferentes interpretaciones del islam. Sin embargo, la mayoría de los grupos islamistas consideraron fundamental recuperar la autonomía política respecto a los poderes occidentales, especialmente ante Estados Unidos.

En este contexto, surgieron algunos grupos islamistas que utilizan la violencia para conseguir sus objetivos como Al Qaeda, Daesh o el Talibán.

Siglo XXI en América Latina: las dificultades de la democracia

La creación del Mercosur fue fundamental para integrar las economías latinoamericanas.

América Latina había vivido en los últimos años del siglo XX un gran proceso de democratización. Las dictaduras de derecha que se impusieron en la mayoría de los países latinoamericanos durante la década de 1970, habían endeudado las economías nacionales con el capital financiero global (a través de préstamos del FMI y otras instituciones monetarias). Esta situación llevó a las economías latinoamericanas a una grave crisis durante la década de 1980, de la que resultó la caída de las dictaduras y la transición a nuevos gobiernos constitucionales

Los gobiernos de la década de 1990 llevaron a cabo una política neoliberal (como el de Carlos Salinas de Gortari en México, Fernando de Collor de Mello en Brasil y Carlos Menem en Argentina). En 1991, se creó el Mercosur (Mercado Común del Sur) con el objetivo de establecer pautas para el libre comercio entre los países firmantes.

Sin embargo, las continuas crisis generadas por las políticas neoliberales en las economías nacionales durante la década de 1990 llevaron a la reorientación de sus objetivos. Se buscó trabajar por la “complementariedad productiva” e integrar las economías nacionales de manera regional.

Como esta orientación debilitaba sus intereses en la región, Estados Unidos buscó cooptar a los países del Mercosur en un nuevo convenio, llamado Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Sin embargo, debido a las continuas crisis y el malestar social, en los países latinoamericanos crecieron los partidos políticos que rechazaban el neoliberalismo y predicaban la transformación económica hacia el neodesarrollismo (fomento a la industrialización y el empleo). En consecuencia, la resistencia de las burguesías nacionales (especialmente de Brasil y Argentina) lograron rechazar definitivamente al ALCA y defender los intereses regionales.

África: la inestabilidad permanente

La historia de las últimas décadas del siglo XX de los países africanos estuvo marcada por la inestabilidad política y las continuas crisis económicas. Desde que los Estados africanos obtuvieron su independencia respecto de las metrópolis coloniales (décadas 1950 y 1960), el continente estuvo atravesado por diversos conflictos. En principio, las fronteras nacionales que se heredaron de los imperios coloniales no eran compatibles con las identidades culturales de sus habitantes (étnicas, tribales o religiosas).

Además, los intereses económicos extranjeros de las potencias europeas y norteamericanas (específicamente ligados a la explotación y extracción de recursos naturales) continuaron ejerciendo influencia e interviniendo en las débiles democracias locales. A esto se le sumó que, con el fin de la Guerra Fría, la creciente globalización redujo a la mayoría de los países africanos a la categoría de “subdesarrollados” o “dependientes”.

En este contexto, se desataron guerras civiles por todo el continente que provocaron secesiones y anexiones de territorios, el establecimiento de dictaduras totalitarias y grandes masacres. La población africana sufrió pobreza, hambrunas y violencia.

Entre los conflictos más importantes del continente, se pueden distinguir:

  • El conflicto de Darfur en Sudán. La región occidental de Darfur está poblada mayoritariamente por pueblos Fur, Zaghawa y Masalit, pueblos negros musulmanes que se dedican predominantemente a la agricultura. A partir de la década de 1980, la región sufrió una terrible sequía. Los conflictos con los pueblos minoritarios árabes de la zona, los Yanyauid, se generalizaron en 1993. Desde entonces, se calcula que las muertes por violencia llegan a más de 400.000 víctimas.
  • Guerra civil en el Congo. La República Democrática del Congo está formada por doscientos grupos étnicos agrupados en zonas diferenciadas y con lenguas diferentes. En 1996, milicias hutus (autoras del genocidio de tutsis en 1994 en Ruanda) huyeron del gobierno ruandés tutsi y se asentaron en el Congo. Las tropas ruandeses entraron en el país apoyando a milicias congoleñas agrupadas en la Alianza de Fuerzas Democráticas por la Liberación del Congo, dirigidas por Laurente Kabila. Esta guerrilla consiguió desalojar del poder en Kinshasa al dictador Mobutu. A partir de ahí, Congo ha iniciado una compleja guerra en la que se enfrentaron diversos grupos étnicos y en la que intervinieron tropas de Ruanda, Uganda, Angola, Zimbabwe y Namibia. Se calcula que entre 1996 y 2005 el conflicto ha causado casi cuatro millones de muertos por asesinatos, torturas, hambre y enfermedades.

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Referencias

  • Ackermann, M. E. (2008). “Bush, George W.”, “European Union”, “Latin American politics”, “Latin American social issues”, “Liberal Democratic Party (Japan)”, “Russian Federation”, “Third World/Global South”. Encyclopedia of world history. The Contemporary World: 1950 to the present. New York.
  • Shillington, K. (Ed.).  (2013). “Congo (Kinshasa), Democratic Republic of/Zaire: Evolués, Politics, Independence”, “Coups d’État and Military Rule: Postcolonial Africa”, “Sudan: Civil War: 1990s”. Encyclopedia of African history. Routledge.
  • Martel, G. (Ed.). (2014). “Terrorism: War Against”. Twentieth-century war and conflict: a concise encyclopedia. Wiley Blackwell. 

¿Cómo citar?

"Política internacional en el cambio de milenio (1990-2010)". Autor: Teresa Kiss. De: Argentina. Para: Enciclopedia Humanidades. Disponible en: https://humanidades.com/politica-internacional-en-el-cambio-de-milenio-1990-2010/. Última edición: 2 octubre, 2023. Consultado: 7 diciembre, 2023.

Sobre el autor

Autor: Teresa Kiss

Profesorado de Enseñanza Media y Superior en Historia (Universidad de Buenos Aires)

Fecha de actualización: 2 octubre, 2023
Fecha de publicación: 28 septiembre, 2023

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