Pablo Picasso

Te explicamos quién fue Pablo Picasso, cuáles fueron sus obras más destacadas y por qué es una figura central en la historia de la pintura occidental contemporánea.

Pablo Picasso
Picasso fue uno de los pintores más importantes de la historia del arte contemporáneo.

¿Quién fue Pablo Picasso?

Pablo Picasso fue un pintor, dibujante, escultor y escritor español, considerado como el creador del cubismo junto al francés Georges Braque (1882-1963) y como una de las figuras centrales del arte de la vanguardia europea. Sus pinturas figuran entre las más significativas de la historia del arte del siglo XX y ejercieron una importante influencia en numerosos artistas y movimientos posteriores.

La obra de Picasso abarcó muchas técnicas, como la pintura al óleo, el dibujo, el grabado, la cerámica, el diseño de escenografía y de vestuario teatral, e incluso incursionó brevemente en la escritura literaria. Sus piezas forman parte de las más grandes colecciones y museos del mundo.

Picasso, además, fue un devoto del pacifismo y un activo militante comunista, que brindó refugio durante su residencia en París a numerosos artistas y pensadores izquierdistas, perseguidos en sus países de origen. Por ello, fue ganador del Premio Lenin de la Paz en 1965.

Nacimiento y juventud de Picasso

Pablo Picasso, cuyo nombre completo era Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno Cipriano de la Santísima Trinidad Ruiz y Picasso, nació el 25 de octubre de 1881 en la ciudad española de Málaga. Fue el mayor de los tres hijos de María Picasso López y su esposo José Ruiz y Blasco, profesor de dibujo de la Academia de Bellas Artes de San Telmo.

Pablo demostró su talento para el arte desde una edad muy temprana. Bajo la tutela de su padre, hizo sus primeros dibujos a los ocho años y, poco después, su primera pintura al óleo: El picador amarillo (1890), en la que ilustró una corrida de toros que tuvo lugar en su ciudad natal.

Al año siguiente, la familia debió mudarse a La Coruña, en Galicia, donde su padre había conseguido un empleo en la escuela local de Bellas Artes. En esa nueva ciudad, Picasso incursionó aún más libremente en el arte, al punto de realizar su primera exhibición individual con apenas trece años de edad. Asimismo, comenzó a publicar ilustraciones y caricaturas en diversas revistas y periódicos locales.

En 1885 la familia de Picasso se mudó a Barcelona, donde su padre trabajó como profesor de pintura, en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona. Allí mismo fue admitido el joven pintor, tras superar el examen de ingreso a los 14 años. Su talento era tal que le permitieron saltarse los dos niveles iniciales de la institución.

Picasso residió en Barcelona durante nueve años, a lo largo de los cuales desarrolló sus primeras pinturas académicas, como La primera comunión (1896) y Ciencia y caridad (1897). Esta última obra participó en la Exposición General de Bellas Artes de Madrid de 1897 y, posteriormente, en la Exposición Provincial de Málaga del mismo año.

Esta exposición temprana le abrió las puertas de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid, en donde se inscribió ese mismo año. Sin embargo, su experiencia en Madrid no fue ni satisfactoria ni duradera. La academia madrileña le resultó muy conservadora para sus ambiciones y, en 1899, regresó a Barcelona.

De “Pablo Ruíz” a “Picasso”

Pablo Picasso
El picador amarillo, también llamada El pequeño picador, fue el primer cuadro de Picasso.

Tras su regreso a Barcelona en 1899, Pablo se alejó del legado de su padre y a partir de 1901 comenzó a firmar sus cuadros únicamente como “Picasso”, abandonando el apellido paterno.

En ese entonces comenzó a frecuentar el café Els Quatre Gats (“Los cuatro gatos”, en catalán), donde conoció a otros pintores modernistas que, como él, tenían el norte puesto en París y llevaban un estilo de vida bohemio, entre ellos Carles Casagemas Coll (1880-1901), con quien sostuvo una estrecha amistad.

De hecho, junto a Casagemas visitó París por primera vez, en 1900, y allí asistieron a la Exposición Universal y conocieron la obra del francés Henri de Toulouse-Lautrec (1864-1901), la cual fue de suma importancia para Picasso.

Tras su retorno a Barcelona, el joven pintor tuvo sus primeros encuentros con el pensamiento anarquista y conoció de primera mano los barrios más pobres de la ciudad. El clima de decadencia era generalizado, especialmente tras la pérdida de las últimas colonias españolas en Asia y América.

Todo esto, sumado al repentino suicidio de su amigo Casagemas en 1901, marcó el imaginario artístico de Picasso durante su llamado “período azul” (1901-1904), durante el cual continuó yendo y viniendo de Barcelona a París. En la capital francesa visitó la prisión femenina de Saint-Lazare, para pintar a las reclusas, y se dedicó a retratar a los vagabundos. En este período, además, produjo varios retratos de su amigo fallecido, como Casagemas en su ataúd (1901).

París y el “período rosa” de Picasso

Pablo Picasso
Picasso se instaló en París en 1904, ciudad donde vivió la mayor parte de su vida.

En París, Picasso residió en Bateau-Lavoir, en el barrio de Montmartre, donde se hizo amigo del poeta vanguardista Guillaume Apollinaire (1880-1918).

Allí dio inicio a su “período rosa” (1904-1907), en el que predominó una paleta monocromática de tonos tierra, colores cerámicos y rosados. En 1904, además, inició una relación sentimental con la modelo Fernande Olivier (1881-1966), con quien vivió durante siete años una relación tempestuosa, violenta y plagada de celos.  

Olivier fue la modelo e inspiración de muchas de las obras de Picasso de este período, las cuales forman parte de lo más valorado de su trayectoria. Entre ellas figuran Las señoritas de Avignon (1906) y algunas esculturas de tendencia cubista, como Cabeza de una mujer (Fernande) (1909).

En 1906, Picasso pasó el verano en Gósol, Cataluña, donde entró en contacto con el primitivismo español, presente en la cultura popular. Esta estética constituyó un ingrediente importante de su posterior obra cubista.

A su retorno de Gósol, Picasso conoció a quien fue uno de sus amigos y socios artísticos más importantes: el francés Georges Braque (1882-1963), con quien inició, poco más adelante, el movimiento cubista. Braque, Picasso y Henri Matisse (1869-1954) se frecuentaron durante esos años y compartieron su interés por la obra de Paul Cézanne (1839-1906) y Paul Gauguin (1848-1903), de quienes tomaron un nuevo sentido del volumen y la perspectiva.

Durante este período, Picasso estudió también el arte africano y tomó prestadas algunas de las facciones de sus máscaras y diseños ancestrales, cosa que se evidencia en los rostros de Las señoritas de Avignon. Este cuadro, de los más conocidos de su período rosa, se inspiró en las prostitutas de la calle del mismo nombre en París y constituyó el punto de quiebre de Picasso respecto de toda su obra anterior.

Algunos autores afirman que hubo un “período verde” de Picasso alrededor de 1908, caracterizado por los bodegones de tendencia geométrica y una marcada influencia de Cézanne. Este período habría llegado a su fin con el estudio del arte africano de Picasso y su posterior incursión en el cubismo.

Picasso y el cubismo

Pablo Picasso
El cubismo se desarrolló en dos etapas: la analítica y la sintética.

A partir de 1908, Braque y Picasso se entregaron a una nueva tendencia pictórica, que fue de gran importancia para el arte de vanguardia del siglo XX: el cubismo. Esta tendencia rompió con los estilos tradicionales de representación del espacio, alejándose de la perspectiva realista y abrazando un punto de vista múltiple, geométricamente imposible.

Inicialmente, el cubismo produjo obras de poco color, en las que se reinterpretaron los objetos cotidianos, conocido como cubismo analítico o hermético (1909-1912); posteriormente, sus obras se hicieron mucho más abstractas y geométricas, lo que dio como resultado el cubismo sintético (1912-1915).

La diferencia puede apreciarse comparando Casas de horta (1909) o Mujer con mandolina (1910) de Picasso y Braque respectivamente, propias de la etapa inicial, con sus posteriores Cabeza de hombre con sombrero (1912) y Violín y vidrio (1912).

Las primeras obras cubistas de Braque y de Picasso fueron comprendidas simplemente como “arte geométrico”, a pesar de su intención de romper con la concepción renacentista del arte. De hecho, este nuevo lenguaje de expresión pictórica no siempre fue bien recibido: Matisse, por ejemplo, encargado del jurado del Salón de Otoño de París, rechazó los paisajes enviados por Braque y los tildó de “cubistas”, dándole al nuevo estilo su nombre sin proponérselo.

La colaboración entre Braque y Picasso no solo fue intensa entre 1910 y 1911, sino también exitosa. Ambos pintores fueron sumamente prolíficos en esta etapa, animándose mutuamente a emprender retratos cubistas y a participar en exposiciones en Europa y Estados Unidos. En una de ellas, en Nueva York, Picasso conoció a Eva Gouel (1885-1915), la segunda de sus musas, con quien inició una relación en 1912, tras separarse definitivamente de Fernande.

En 1912, Braque y Picasso comenzaron a incursionar en el collage, incorporando papel y otros materiales a sus piezas. Los elementos escogidos podían variar, pero comenzaron a ser de un marcado tipo industrial conforme el movimiento se adentró en su etapa sintética, y esto les abrió la puerta hacia la escultura. La primera de estas obras de Picasso fue Guitarra (1912), fabricada en Nueva York con cartón, cordel y alambre.

El cubismo fue ampliamente reconocido en Europa y Estados Unidos, y pronto tuvo múltiples seguidores, como Juan Gris (1887-1927), Francis Picabia (1879-1953), Constantin Brancusi (1876-1957), Robert Delaunay (1885-1941) y Albert Gleizes (1881-1953). La llegada de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), sin embargo, dispersó este cúmulo de artistas, muchos de los cuales tuvieron que marchar hacia el frente de batalla.

Picasso en la guerra y la posguerra

Pablo Picasso
Picasso permaneció en Francia durante la Primera Guerra Mundial.

En 1915, la vida de Picasso había cambiado dramáticamente. Se había convertido en un artista de reconocimiento internacional y, a pesar de la guerra, se mantenía activo artísticamente, produciendo retratos y bodegones cubistas, así como obras puntillistas, manieristas y neoclásicas. Sin embargo, en diciembre de ese mismo año, su nueva musa, enferma de tuberculosis, falleció.

En ese entonces, Picasso frecuentaba un nuevo círculo de artistas vanguardistas, liderados por el poeta y dramaturgo francés Jean Cocteau (1889-1963). Y en 1916, junto a Cocteau y otro amigo del pintor, el músico Erik Satie (1866-1925), emprendió el diseño del decorado y el vestuario de los ballets rusos de Serguéi Diáguilev (1872-1929). 

Durante los años siguientes Picasso viajó por Italia, junto a Satie, Diáguilev, Cocteau y otros artistas, como parte de la producción del ballet Parade. En esta época conoció a la bailarina Olga Jojlova (1891-1955), con quien inició un romance y acabó casándose en París en 1918. Tres años después, nació el único hijo de la pareja, Paulo.

El final de la “Gran Guerra” encontró a Picasso en París, cada vez más alejado de los circuitos vanguardistas y emprendiendo lo que algunos estudiosos denominan su “período duquesa” (1919-1921). El nombre se debe a que, fruto de la procedencia aristocrática de su esposa, Picasso frecuentó la alta sociedad parisina y realizó nuevas pinturas de corte realista, muchas de ellas retratos de Olga.

Picasso continuó sus colaboraciones con los ballets rusos, que pronto trajeron consigo nuevos encargos. Aun así, produjo en 1921 un par de obras maestras del cubismo: Músicos con máscaras y Músicos con máscaras (tres músicos).

Este período apacible de la obra de Picasso, caracterizado por un regreso al naturalismo y a la pintura más convencional, llegó a su término, cuando en 1925 pintó La danza. Se trató de un cuadro en donde convergieron el estilo cubista y el neoclasicismo, pero que además marcó el tránsito hacia una nueva etapa de su obra: el surrealismo.

Picasso y el surrealismo

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La danza marcó el regreso de Picasso a la vanguardia, esta vez de la mano del surrealismo.

Aunque Picasso no participó formalmente del surrealismo, sus obras sí incursionaron en los estilos propios del movimiento. Tanto así, que el poeta francés André Bretón (1896-1966), fundador del surrealismo y declarado admirador de la obra de Picasso, lo incluyó entre los pintores surrealistas en su ensayo de 1925, “El surrealismo y la pintura”.

En noviembre de ese mismo año, Picasso participó en su primera exposición abiertamente surrealista: Exposition: La Peinture Surréaliste, en la Galerie Pierre de París. Lo acompañaron artistas vanguardistas como Jean Arp (1887-1966), Giorgio de Chirico (1888-1978), Max Ernst (1891-1976), Paul Klee (1879-1940) y su compatriota Joan Miró (1893-1983).

El surrealismo le brindó a Picasso nuevos tópicos de pintura, sobre todo eróticos, y la oportunidad de explorar más libremente los aspectos oníricos e irracionales de su obra. Como símbolo de ello, aparece a menudo en su obra cercana a 1930 la imagen del minotauro de la mitología griega. Además, Picasso se dedicó a pintar toros y a reconectar con la tradición taurina española.

Sin embargo, el mayor grado de expresión surrealista lo alcanzó Picasso a través de la poesía, en la que incursionó durante un año, en 1935, durante el cual prácticamente no pintó. Sus poemas aparecieron en las revistas Cahiers d’Art (1935) de Francia y La Gaceta de Arte (1936) de España, y más adelante apareció El deseo atrapado por la cola (1941), la única obra teatral escrita por Picasso.

En ese entonces, por otro lado, Picasso compró el castillo de Boisgeloup, al norte de París, donde se refugió con la modelo francesa Marie-Thérèse Walter (1909-1977), con quien tenía una relación clandestina desde 1927. En 1935 Picasso se separó de Olga y tuvo con Marie-Thérèse una hija, llamada Maya.

Picasso y las guerras en Europa

Pablo Picasso
Con su famoso Guernica, Picasso denunció las atrocidades de la guerra civil española.

En 1936 estalló la guerra civil española, el mismo año en que Picasso fue nombrado director del Museo del Prado, en Madrid. Picasso denunció el golpe de estado fascista a través de un par de grabados: Sueño y mentira de Franco, poco antes de que, ya en 1937, el arquitecto catalán Josep Lluís Sert (1902-1983) le encargara un mural para el pabellón de la República Española en la Exposición Internacional de París.

Picasso regresó a Francia, donde conoció en el café Deux Magots a la fotógrafa y pintora francesa Dora Maar (1907-1997), con quien inició una relación amorosa que duró hasta 1945. En un estudio reservado por Maar en París, Picasso comenzó a trabajar en su mural, de cuyo tema no estaba muy seguro, hasta que en abril de 1937 se produjo la masacre de Guernica. En ello encontró Picasso la inspiración para su obra, que se exhibió por primera vez en mayo.

Guernica es un mural de 7,76 metros de largo y 3,49 de alto, pintado en óleo sobre lienzo y yute, usando solo blanco y negro y una escala de grises. La obra muestra a una serie de personas y animales sufrientes, metáfora de los horrores de la guerra civil, en el estilo cubista de Picasso.

El bombardeo de Guernica, también conocido como la Masacre de Guernica, fue un ataque de la Legión Cóndor de la Luftwaffe alemana en contra del pueblo vasco de Guernica, el 26 de abril de 1937. Este bombardeo fue solicitado por el bando sublevado de la guerra civil española a sus aliados nazis y dejó un saldo oficial de entre 120 y 300 muertos, aunque algunos estudiosos suponen que la cifra real sea cercana a los 2000.

En 1939, comenzó también la Segunda Guerra Mundial y Picasso eligió permanecer en Francia, incluso durante la ocupación alemana. En esa época, además, conoció a la pintora francesa Françoise Gilot (1921-2023), de 21 años de edad, con quien comenzó una relación que duraría diez años. En 1948, ya terminada la guerra, se mudaron juntos.

Durante la posguerra, además, Picasso hizo manifiesta su militancia en el Partido Comunista Francés, lo cual marcó su ruptura con el surrealismo. En 1947 nació Claude, su hijo con Françoise, y durante una estancia en Vallauris, cerca de Cannes, incursionó en la cerámica. En 1949 tuvieron otro hijo: Paloma.

A inicios de la década de 1950, sin embargo, Françoise lo abandonó. Y dos años después, Picasso conoció a quien fue su última musa y compañera, la ceramista Jacqueline Roque (1926-1986). Se casaron en 1961 y se mudaron a una villa comprada por Picasso en Notre-Dame-de-Vie, en Mougins. Ese mismo año, Picasso recibió el Premio Lenin de la Paz.

Los últimos años de Picasso

Pablo Picasso
Picasso pasó sus últimos años en su villa de Notre-Dame-de-Vie en Mougins.

Durante la década de 1960, Picasso sostuvo su producción artística, aunque ahora enfocada hacia temas y homenajes a la historia del arte. Realizó esculturas con diferentes materiales y pintó cuadros de motivo clásico, como El rapto de las sabinas, y realizó variaciones sobre cuadros de Diego Velázquez (1599-1660) y Eugène Delacroix (1798-1863). En muchos de ellos, incorporaba el retrato de su musa más reciente, Jacqueline.

En 1966 se inauguraron dos grandes retrospectivas de su obra, en los museos del Grand Palais y Petit Palais, en París, y en 1970 muchas de sus obras fueron donadas al Museo Picasso de Barcelona, inaugurado en 1963. Hubo nuevas e importantes exposiciones suyas en Francia en 1971 y 1972.

Picasso finalmente falleció, a la edad de noventa y un años, debido a un edema pulmonar, el 8 de abril de 1973. Su muerte se produjo en su villa de Mougins, y su esposa lo sepultó en los jardines del Castillo de Vauvenargues, en el sur de Francia, que Picasso había comprado en 1958.

Algunos de los cuadros más destacados de Picasso son:

  • El viejo guitarrista ciego (1904)
  • Las señoritas de Avignon (1907)
  • Guernica (1937)
  • La mujer que llora (1937)
  • El beso (1969)

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"Pablo Picasso". Autor: Gilberto Farías. De: Argentina. Para: Enciclopedia Humanidades. Disponible en: https://humanidades.com/pablo-picasso/. Última edición: 21 diciembre, 2023. Consultado: 7 junio, 2024.

Sobre el autor

Autor: Gilberto Farías

Licenciado en Letras (Universidad Central de Venezuela)

Fecha de actualización: 21 diciembre, 2023
Fecha de publicación: 19 diciembre, 2023

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