Estalinismo

Te explicamos qué fue el estalinismo, su historia y sus características. Además, cómo surgió y cómo fue su fin.

Stalin asumió el liderazgo de la URSS en 1924 e instauró un régimen totalitario que duró hasta 1953.

¿Qué fue el estalinismo?

El estalinismo fue una ideología y un sistema político comunista que implementó el dirigente soviético Iósif Stalin en la Unión Soviética (URSS) entre 1924 y 1953.

Stalin llegó al poder tras la muerte de Vladimir Lenin y, luego de marginar a sus opositores políticos (como León Trotski), instauró en 1929 una dictadura totalitaria que concentró el poder en el líder, promovió la represión de toda oposición política e impulsó la centralización estatal de la economía con el objetivo de construir el “socialismo en un solo país”.

El término “estalinismo” fue acuñado por Lazar Kaganovich, un político muy cercano al líder soviético, pero Stalin no se identificaba como estalinista sino que llamaba a su doctrina “marxista-leninista”

De todos modos, el término estalinismo fue desde entonces usado para diferenciar las ideas de Stalin de las de otros dirigentes comunistas (como León Trotski y el trotskismo) y para dar nombre al régimen totalitario impulsado por Stalin en la Unión Soviética y en los países del bloque comunista hasta 1953 (el año de su muerte).

Características del estalinismo

El régimen estalinista tuvo las siguientes características:

  • Fue un régimen político y económico de carácter totalitario basado en la interpretación de Iósif Stalin del marxismo.
  • Promovió el lema del “socialismo en un solo país”, es decir, la construcción del socialismo dentro de las fronteras de la Unión Soviética mediante una política de industrialización acelerada. Este modelo se contraponía con la propuesta del trotskismo que planteaba la “revolución permanente”, es decir, la extensión de la revolución a los países industrializados de Europa para evitar el aislamiento soviético.
  • Constituyó un Estado con poder absoluto que acaparó las tierras agrícolas, prohibió la propiedad privada, estatizó los bancos, las empresas, los servicios, y restringió derechos y libertades.
  • Conformó una economía centralizada basada en la industria pesada (carbón, petróleo, acero, etc.) y la colectivización forzada de la agricultura (expropiación de tierras y trabajo obligatorio en granjas bajo control estatal). La planificación económica se organizó mediante planes quinquenales y alcanzó altos niveles de industrialización, aunque provocó muchos padecimientos a las poblaciones campesinas.
  • Ejerció un fuerte control de los medios de comunicación para censurar lo que no se quería que se hiciera público y difundir la propaganda oficial.
  • Impuso el culto a la personalidad de Stalin, presentado como el heredero legítimo de Lenin, y como el único capaz de interpretar el dogma marxista y como el indiscutible líder soviético (llamado “padre” o “benefactor”).
  • Reprimió sistemáticamente a quienes se oponían al régimen o a la ideología oficial y a cualquiera que fuera considerado una amenaza. Esto incluyó la vigilancia permanente (a través de órganos como la NKVD) y la denuncia, la deportación a campos de trabajo forzado (conocidos como Gulag) y la ejecución de ciudadanos y miembros del Partido Comunista y el Estado soviético (comúnmente llamadas purgas).

El origen del estalinismo

La Revolución rusa

Stalin se alineó desde el comienzo con los bolcheviques de Lenin y participó en la Revolución de Octubre.

Después de la Revolución de Febrero y la Revolución del Octubre (ambas ocurridas en 1917), el gobierno bolchevique liderado por Vladimir Lenin se consolidó tras reprimir a sus opositores y vencer en la guerra civil rusa (1918-1921) contra el Ejército Blanco (conformado por contrarrevolucionarios rusos y tropas de los ejércitos extranjeros que buscaban detener la propagación del comunismo). 

En 1922 se conformó la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), también llamada Unión Soviética. Ese mismo año, Stalin fue nombrado secretario general del Comité Central del Partido Comunista de Rusia, posteriormente llamado Partido Comunista de la Unión Soviética.

El nuevo Estado soviético

La Rusia surgida de la guerra civil era un país destrozado y hambriento. La crisis agrícola de 1921 hizo peligrar el apoyo de los trabajadores industriales y los habitantes de las ciudades al bolchevismo. Además, ciertos sectores del campesinado se opusieron al “comunismo de guerra”, el modelo económico instaurado por el gobierno bolchevique que se basaba en las requisas forzadas de grano y el control estatal de la economía.

El gobierno respondió a los reclamos con un giro importante en la política económica: del “comunismo de guerra” se pasó a la NEP (Nueva Política Económica), es decir, la liberalización controlada de la economía, que promovió un sistema mixto estatal y privado (favorable al mercado y la propiedad privada) y permitió la recuperación económica.

Las nuevas directrices económicas autorizaban a los campesinos a vender su producción a particulares o a organismos estatales. Se permitió también el comercio privado, por lo general al por menor. El comercio exterior se recuperó, aunque no volvió a alcanzar los niveles de preguerra.

La reducción del gasto estatal y el aumento de los impuestos también contribuyeron a la estabilización de los precios. Las empresas industriales de mayores dimensiones permanecieron en poder del Estado, pero sus directivos fueron alentados a gestionarlas siguiendo algunos criterios capitalistas. Los principales bancos continuaron estatizados.

Los resultados no se hicieron esperar. Los niveles de producción de los sectores agrícola e industrial en 1927 o 1928 habían vuelto a ser como los de preguerra. Sin embargo, pese a cierto retorno a la economía de mercado, el Estado concentraba el poder en los ámbitos político y económico, por lo que los emprendedores privados tenían importantes limitaciones. Además, la economía había disminuido su apertura al exterior (menos comercio y ninguna inversión extranjera).

La sucesión de Lenin

Lenin era la única persona cuya autoridad era unánimemente aceptada en la dirección comunista de la Rusia bolchevique. Sin embargo, tras sufrir un atentado en 1918, su salud comenzó a deteriorarse y, entre 1922 y 1923, su estado de salud empeoró. Lenin murió en enero de 1924 y, a partir de entonces, León Trotski y Iósif Stalin se enfrentaron por el control del Partido Comunista y del Estado soviético.

Trotski se destacaba como orador, intelectual y organizador, y había conseguido que el Ejército Rojo saliera victorioso en la guerra civil rusa. Stalin era georgiano y su oratoria en ruso, su segunda lengua, no era especialmente brillante. Sin embargo, siempre había sido fiel a Lenin y, desde 1917, se había dedicado al trabajo organizativo en el partido.

En 1922, Stalin fue nombrado secretario general del Partido Comunista de Rusia. Ese cargo, en principio puramente burocrático, fue convertido por el propio Stalin en el centro del poder en la Unión Soviética, característica que mantuvo hasta su disolución en 1991.

Durante la enfermedad de Lenin, Stalin fue acumulando poder. A la muerte de Lenin en 1924, Stalin intentó marginar a Trotski y formó un triunvirato junto a otros dos dirigentes soviéticos, Grigori Zinoviev y Lev Kamenev, a quienes posteriormente también se enfrentó.

A la vez, Stalin empezó a construir una especie de “religión” política: el culto a Lenin. El mejor ejemplo de este culto fue el hecho de que la ciudad de San Petersburgo (también llamada Petrogrado) cambiara su nombre a Leningrado (“la ciudad de Lenin).

La lucha por la sucesión entre los dirigentes bolcheviques fue ganada por Stalin, que contó con el apoyo del aparato del partido. Trotski, que había sido privado de sus cargos políticos y militares en 1925, fue finalmente expulsado de la Unión Soviética en 1929. Para esa fecha, Stalin había establecido su dictadura.

El régimen estalinista

Diferencias entre el estalinismo y el trotskismo

La batalla política entre Stalin y Trotski se había centrado en dos puntos clave:

  • La política económica, concretamente la posición ante la NEP instaurada en 1921 por Lenin.
  • El desacuerdo en torno a la posibilidad de que el socialismo soviético triunfase en la Unión Soviética sin que la revolución se extendiera a los países europeos más desarrollados.

Para Trotski, la NEP había significado un “paso atrás” en la construcción del socialismo. Mientras tanto, Stalin se había alineado inicialmente con los dirigentes más moderados del partido y había defendido la NEP. Sin embargo, tras expulsar a Trotski del partido en 1927, Stalin cambió de opinión: consideró que la NEP estaba superada y había que avanzar rápidamente hacia una sociedad comunista industrializada.

En línea con esta idea de industrialización acelerada, Stalin también se enfrentó a las teorías trotskistas que planteaban la necesidad de una “revolución permanente” que extendiera el socialismo a los países industrializados de Europa para evitar el aislamiento internacional de la Unión Soviética, que todavía era un país mayormente campesino.

En 1925, Stalin impuso su idea de “socialismo en un solo país”, que consistía en disponer de toda la maquinaria del Estado soviético y del esfuerzo de toda su población, hacia el objetivo de industrializar la Unión Soviética mediante la centralización estatal de toda la economía. Según esta tesis, toda la población soviética (urbana y campesina) debía someterse a ese objetivo que, de alcanzarse, permitiría competir con las potencias industriales occidentales.

De este modo, asentado en su control del Partido Comunista y la burocracia soviética, Stalin abandonó en 1928 la NEP y estableció un sistema de planificación estatal dirigido a superar la escasa industrialización de la Unión Soviética. Lanzó al país a un proceso acelerado de industrialización, especialmente orientado a la industria pesada (carbón, petróleo, acero, etc.), y estableció la colectivización forzada de la agricultura (expropiación de tierras agrícolas y fundación de granjas colectivas bajo control estatal).

Los Planes Quinquenales y la industrialización

La industrialización fue la base del socialismo estalinista. Consistió en el reacondicionamiento de viejas fábricas y en el desarrollo de una fuerte industria pesada de obtención de materias primas (como el carbón, el petróleo, el hierro y el acero). 

El impulso industrial promovió a su vez el aumento de la producción agrícola a gran escala con granjas mecanizadas, que quedaron en poder del Estado mediante la expropiación de tierras de los campesinos. La producción agrícola quedó sometida a los objetivos industriales del Estado, lo que provocó severas hambrunas y la migración de población campesina a las ciudades o su integración forzada en las granjas estatales.

La planificación económica del estalinismo se organizó en planes con plazos de cinco años, conocidos como Planes Quinquenales. El Primer Plan Quinquenal funcionó entre 1928 y 1932 y promovió un crecimiento acelerado de la industria pesada. Otras áreas de la industria, orientadas al consumo de la población, tuvieron menos prioridad, por lo que las condiciones de vida de la población rural y urbana en general no mejoraron.

A lo largo de los años, la política económica de Stalin logró convertir a la Unión Soviética en una de las principales potencias mundiales, al punto que contribuyó a la derrota de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y se disputó la hegemonía mundial con Estados Unidos durante la Guerra Fría. Sin embargo, sometió a la población (principalmente campesina) a grandes sacrificios. Millones de personas murieron por hambrunas y represión, especialmente en Ucrania.

El totalitarismo estalinista

Estalinismo - Stalin
El estalinismo se caracterizó por promover el culto al líder.

Para cumplir sus objetivos económicos, la política de Stalin se basó en la persecución política y la violencia contra sus reales o supuestos enemigos, como los trotskistas, los campesinos contrarios a la colectivización, los partidarios de la NEP o cualquier persona considerada “socialmente peligrosa” o contraria a la ortodoxia marxista-leninista.

Una característica específica del estalinismo fue la represión dentro del propio Partido Comunista. Stalin promovió una serie de “purgas” que consistieron en acusar a funcionarios soviéticos de ser opositores o traidores y condenarlos a la pena de ejecución o deportación a campos de trabajo forzado (conocidos como Gulag). Este sistema de vigilancia permanente convirtió al partido en un instrumento sujeto a la voluntad de Stalin.

El período más crítico tuvo lugar entre 1936 y 1938 y fue conocido como la Gran Purga. Esta comenzó con los procesos de Moscú, unos juicios contra funcionarios y miembros del Partido Comunista a raíz del asesinato en 1934 de Serguéi Kírov, jefe del partido en Leningrado y uno de los hombres de confianza de Stalin.

Los funcionarios acusados de planear el asesinato de Kírov (entre los que se encontraban Lev Kamenev y Grigori Zinoviev) fueron encarcelados y sometidos a un simulacro de juicio en el que se vieron obligados a confesar. Finalmente, fueron condenados a pena de muerte y ejecutados. Este procedimiento se repitió con otros miembros del partido, especialmente con dirigentes de la “vieja guardia bolchevique” (militantes de extensa trayectoria en el partido), acusados de ser traidores o trotskistas y condenados a prisión o ejecutados.

Durante los años de la Gran Purga fueron ejecutados y deportados alrededor de un millón de funcionarios del gobierno, el partido y el Ejército Rojo. Para 1939, el 70 % de los miembros del Comité Central del partido y el 9 % de los generales del Ejército Rojo habían sido purgados. 

Poco después de la Gran Purga se produjo el asesinato de Trotski en México en 1940, a manos de un comunista español llamado Ramón Mercader que actuaba como agente de la NKVD (organismo soviético de asuntos internos y policía secreta).

Si bien esta política afianzó el poder personal de Stalin, debilitó durante un tiempo al ejército y la administración civil, que quedaron en gran medida desorganizados al perder a una parte importante de su personal directivo. La concentración del poder en la persona de Stalin también estableció el culto a la personalidad del líder. La figura de Stalin recibió una continua y obligatoria adoración, en todos los estamentos de la sociedad soviética.

La represión no afectó solamente a los miembros del partido. El año 1937 quedó en la memoria de muchos soviéticos por la magnitud de la represión. Entre 1937 y 1938, más de un millón y medio de personas fueron arrestadas por acusaciones de índole política y alrededor de setecientas mil fueron ejecutadas.

La sociedad soviética bajo el estalinismo

La sociedad soviética que se configuró en los años treinta fue una sociedad puesta al servicio de los objetivos económicos del Estado y de la ideología comunista. Aunque creció la urbanización, la población siguió siendo mayoritariamente rural. El campesinado vivía en condiciones muy difíciles (solo el 10 % de las granjas colectivas disponía de electricidad) y debía soportar una fuerte presión de los agentes del gobierno en el contexto de la colectivización forzada.

En las ciudades, la creciente clase obrera sufrió las consecuencias de la política de planificación e industrialización forzada. Para cumplir los objetivos de los planes quinquenales, las condiciones de trabajo se endurecieron enormemente. En muchas industrias, las jornadas de trabajo se extendieron considerablemente.

Aunque la Constitución de 1936 proclamaba que la Unión Soviética era una sociedad sin clases, la estructura social del estalinismo situaba por encima de las clases trabajadoras a la burocracia del Partido Comunista. Esta estaba formada por aproximadamente catorce millones de personas que concentraron la gestión del Estado y de la economía. Esta nueva clase social percibía salarios entre cuatro y veinte veces superiores a los obreros y disponía de raciones suplementarias de alimentos y apartamentos más amplios que el resto de los ciudadanos soviéticos.

La educación bajo el estalinismo era obligatoria, pública y gratuita. Por otro lado, algunas legislaciones a favor de los derechos de las mujeres que se habían conseguido en los años veinte fueron abandonadas y se volvió a un modelo de familia tradicional basado en la enseñanza de la disciplina y el trabajo duro. En 1936, se declaró ilegal el aborto y se pusieron nuevas trabas al divorcio.

Finalmente, la idea de una revolución internacional de los inicios de la Revolución rusa fue definitivamente sustituida por el patriotismo ruso. El Ejército Rojo dejó de ser visto como el instrumento de la revolución y se convirtió en el defensor de la patria y del régimen soviético. 

La participación decisiva de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) contra la Alemania nazi, que llevó luego al inicio de la Guerra Fría, recibió en la Unión Soviética el nombre de Gran Guerra Patriótica (1941-1945).

El fin del estalinismo

Estalinismo - Stalin
Luego de la muerte de Stalin en 1953, se denunciaron los crímenes del régimen estalinista.

En 1950 Stalin comenzó a tener problemas de salud, con fallas de la memoria y agotamiento. Durante los últimos años de su gobierno, temeroso de que alguien intentara asesinarlo, incrementó la represión interna, en especial contra un grupo de médicos, la mayoría de origen judío, acusados de planificar una conspiración (que tras la muerte de Stalin se reveló falsa).

Stalin murió el 5 de marzo de 1953. A partir de entonces, asumió el liderazgo de la Unión Soviética Nikita Jruschov, quien pronto dictó una amnistía para los presos políticos del régimen estalinista e inició un proceso de desestalinización, en el que se denunciaron los crímenes cometidos por Stalin. 

Según algunos cálculos, el régimen estalinista provocó la muerte de veinte millones de personas como consecuencia de las ejecuciones, el internamiento en campos de trabajo forzado, la colectivización forzada y el hambre.

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Referencias

  • Britannica, Encyclopaedia (2023). Stalinism. Encyclopedia Britannica. https://www.britannica.com/ 
  • Fitzpatrick, S. (2005). La revolución rusa. Siglo XXI.
  • Hingley, R. F. (2023). Joseph Stalin. Encyclopedia Britannica. https://www.britannica.com/ 
  • Saborido, J. (2009). Historia de la Unión Soviética. Emecé.
  • Service, R. (2018). Stalin. Una biografía. Siglo XXI.

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"Estalinismo". Autor: Augusto Gayubas. De: Argentina. Para: Enciclopedia Humanidades. Disponible en: https://humanidades.com/estalinismo/. Última edición: 2 octubre, 2023. Consultado: 17 julio, 2024.

Sobre el autor

Autor: Augusto Gayubas

Doctor en Historia (Universidad de Buenos Aires)

Fecha de actualización: 2 octubre, 2023
Fecha de publicación: 26 diciembre, 2020

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