Filosofía antigua

Te explicamos qué es la filosofía antigua, dónde se originó y cuál es su historia. Además, los principales filósofos del período y sus teorías.

En la ciudad de Mileto se originó el primer período de la historia de la filosofía.

¿Qué es la filosofía antigua?

La filosofía antigua es la filosofía producida durante el primer período de la historia de la filosofía. El período abarca los siglos que se extienden desde el siglo VI a. C. al V d. C. Su origen histórico y geográfico se ubica en Mileto, ciudad griega del siglo VI a. C. en la que vivieron Tales, considerado por muchos como el primer filósofo occidental, y muchos otros de los primeros filósofos, como Anaximandro y Anaxímenes.

Los primeros filósofos (Tales, Anaximandro y Anaxímenes), junto a Pitágoras, Heráclito y Parménides, son parte de los filósofos llamados presocráticos. Su objeto de estudio fue la Naturaleza (physis, en griego) y vivieron durante el siglo VI a. C. 

A ellos les siguieron los sofistas, como Gorgias y Protágoras, maestros de la retórica y enemigos teóricos de Sócrates (470-399 a.C.). Sócrates fue quien dio inicio al período clásico de la filosofía antigua. En él participaron Platón (427-347 a. C.), su discípulo, y Aristóteles (384-322 a. C.), discípulo de Platón.

Al período clásico siguió el Helenismo, centrado en las cuestiones éticas y en la búsqueda de la felicidad. Del helenismo participaron el escepticismo, el epicureísmo y estoicismo. En simultáneo, y como un rastro del período clásico, surgieron las escuelas socráticas menores, como los cínicos, los cirenaicos y los megáricos.

La filosofía antigua termina en lo que se conoce como la Antigüedad tardía, etapa que algunos historiadores consideran como una transición hacia la filosofía medieval. Durante la antigüedad tardía surgió el neoplatonismo, que fue una recuperación de las ideas platónicas a través de los trabajos de Filón de Alejandría (13 a. C-52 d. C.), Plotino (204-270) y Proclo (480-485). 

También surgió, en la misma época, la patrística, que ocupó a los primeros pensadores cristianos y dio inicio a la defensa de la fe (la apologética) en contra del pensamiento pagano.

Del mito a la filosofía

La filosofía antigua surgió en Grecia alrededor del siglo VI a. C. Se acredita a Tales de Mileto el primer intento por dar una explicación última de la realidad. En ese sentido, la filosofía, en sus orígenes, se aproximaba a otras formas de conocimiento como el mito, la religión o la poesía. 

Los mitos, narraciones extraordinarias sobre dioses y héroes, buscaban dar respuestas a distintas inquietudes, como lo divino o el bien y el mal. La diferencia con la filosofía estaba en que los mitos no apelaban a argumentos racionales para dar con sus explicaciones del mundo, sino que apelaban a lo fantástico y a distintos elementos del orden de lo maravilloso. 

El surgimiento de la filosofía en la antigua Grecia es considerado como el paso del mito al logos (lo racional). Sus inicios se dieron al intentar transformar la explicación mítica en una explicación racional, tal como quisieron hacer los filósofos presocráticos del siglo VI. a.C., como Tales, Parménides o Heráclito. 

Esto no significó que los mitos desaparecieran del pensamiento del pueblo griego, sino que pasaron a ocupar un lugar de menor importancia. Después de todo, Platón siguió utilizando narraciones mitológicas, así como Aristóteles sostuvo que los filósofos eran amantes de los mitos.

Los filósofos presocráticos

En el siglo VI a. C., en la costa de Asia Menor, en las ciudades de Mileto, Samos, Colofón y Efeso, surgieron los primeros filósofos antiguos, hoy conocidos como los filósofos presocráticos, ya que su trabajo se dio antes del pensamiento de Sócrates (470-399 a. C.), en el siglo V.

Los filósofos presocráticos escribieron sobre astronomía, cosmología y física. Su pensamiento nos llega a través de Platón, Aristóteles y algunos doxógrafos (compiladores de opiniones) como Diógenes Laercio (180-240 d. C.). Su aporte más importante está en haber dado el paso del mito al logos, ya que buscaron una explicación filosófico-científica al origen del mundo. 

Ejercieron una lectura racional de los mitos, preguntando por el estado de las cosas, su origen, forma y efectos, buscando dar cuenta de una concepción ordenada de la totalidad del mundo.

Su principal preocupación estuvo en la naturaleza. Buscaron dar cuenta de su origen, así como del orden de las cosas y su presencia en el mundo. Esta es la razón por la que se los conoce como “los filósofos de la naturaleza”, aunque en aquel entonces se hablaba de physis, entendida no como lo natural sino como la totalidad del mundo, del cosmos.

Tales y los filósofos de Mileto

En la ciudad de Mileto vivieron Tales, Anaximandro y Anaxímenes. Los tres buscaron un principio o arjé (arkhé, en griego ἀρχή, que significa “principio” u “origen”) común a todas las cosas que pudiera dar cuenta de los cambios y la multiplicidad observados en la naturaleza. 

El más conocido entre los pensadores de Mileto fue Tales, considerado por los historiadores de la filosofía como el primer filósofo. Tales fue un legislador, matemático y astrónomo que nació en el 640 a. C. y fue conocido como uno de los siete sabios de Grecia. 

Tales es famoso por haber introducido los conceptos de physis y arjé a la filosofía. La physis indica el proceso natural por el cual algo llega a ser lo que es, y la arkhé es el principio u origen del cual esa cosa brota. 

Para Tales, la arjé de la naturaleza era el agua, elemento al que postuló como principio y origen de todas las cosas ya que era lo que podía vivificar todo lo que es. 

Pitágoras y los pitagóricos

En la isla de Samos, en el 570 a. C., nació Pitágoras, creador del teorema que lleva su nombre y fundador de la escuela de la que saldría la hermandad de los pitagóricos. 

En el pensamiento pitagórico hay dos conceptos muy importantes: el cosmos y los números. El cosmos habla del orden y la armonía presentes en la naturaleza, cuyo origen o arkhé estaba en los números. Los pitagóricos creyeron que los principios de las matemáticas eran también los principios de todas las cosas.

También los pitagóricos, siguiendo a su maestro, postularon que el ser humano estaba compuesto por cuerpo y alma: el alma era la parte noble que entraba al cuerpo a través de la respiración para poder purificarse.

Heráclito de Efeso

Nacido en el 544 a. C., Heráclito fue un filósofo oriundo de la ciudad jonia de Efeso. Se lo llama “el oscuro” porque sus opiniones eran difíciles de entender, ya que eran presentadas de forma enigmática, tal como lo haría un oráculo. 

De la obra de Heráclito, escrita en prosa por él en un libro llamado De la naturaleza, se conservan 130 fragmentos cortos. Propuso que por sobre todas las cosas estaba el logos (λόγος), palabra de origen griego que significa “explicar”, “hablar”, “mostrar lo que es” o incluso “razón”. 

Heráclito sostuvo que dentro del cosmos estaba el logos, que era la verdad detrás de la naturaleza y cuya esencia era tal que amaba ocultarse. 

Por otro lado, para explicar el cambio del devenir del mundo, Heráclito afirmó que “todo fluye” (“panta rei”, en griego antiguo Πάντα ῥεῖ) y que “no te podrás bañar dos veces en el mismo río”. Creía, al observar el cambio del mundo, que en ese cambio estaba la esencia de todas las cosas. 

Además de los fragmentos citados, utilizó la metáfora del fuego, que todo lo transforma, por lo que muchos pensadores creen que postuló al fuego como la arkhé del cosmos.

Parménides de Elea

Autor del poema Sobre la Naturaleza, Parménides nació en el año 520 a. C. y murió en el 450 a. C. De su obra se conservan 170 versos o fragmentos, divididos en tres grandes partes según cada tópico (el inicio del viaje, la doctrina de la verdad y el camino a la opinión).

El poema de Parménides habla de dos caminos: el de la verdad y el de la opinión. El camino de la verdad es el que llevará al filósofo a descubrir la doctrina del ser, que establece que el ser es y el no-ser no es. Se opuso a la teoría de los opuestos, atribuida a Heráclito y decretó que solo lo que es existe. 

Parménides también es conocido por haber sido el maestro de Zenón, quien escribió varias aporías (entre ellas, la más famosa es la de Aquiles y la tortuga).

Los filósofos del período clásico

La filosofía de los presocráticos se encontró, en el siglo V a. C., con la ciudad de Atenas como centro cultural y económico de Grecia. Cuna de historiadores y artistas, esta ciudad fue el hogar de los más grandes filósofos griegos: Sócrates, Platón y Aristóteles. Estos tres pensadores componen lo que se conoce como el período clásico de la filosofía antigua.

Los sofistas

Antes de que surgiera la era socrática, en Atenas apareció un grupo de pensadores conocidos como sofistas. Maestros de la retórica, los sofistas surgieron en ocasión de la democracia y como resultado de la demanda de maestros por parte de aquellos que pretendían acceder al poder.

El nombre “sofitas” viene de la palabra sophós (σοφός), que significa “sabio”. Los sofistas eran sabios convertidos en maestros. Al abandonar el estudio de la naturaleza, se abocaron al estudio del hombre y sus costumbres, y sometieron a juicio de su público la idea de verdad a través del método dialéctico (es decir, mediante el diálogo). Algunos sofistas se volvieron famosos, como fueron los casos de Protágoras de Abdera y Gorgias de Leontinos.

Si bien es cierto que muchos de ellos fueron acusados de relativistas por parte de Sócrates, tienen el mérito de haber volcado el estudio filosófico a los temas morales, como son las virtudes. Esto no impidió, sin embargo, que Sócrates dedicara su vida a combatir las enseñanzas sofistas, y les reprochara su actitud escéptica frente a los valores morales, y el hecho de cobrar por sus enseñanzas.

Sócrates

A partir de la participación de los sofistas en la escena filosófica griega, y en oposición a ellos, surgió el pensamiento de Sócrates. Nacido en Atenas en el 470 a. C., Sócrates dedicó su vida a la formación de los jóvenes de la ciudad, entre los cuales se encontraba Platón, el más célebre de sus discípulos

En el año 399 a. C. Sócrates fue acusado de corromper a sus discípulos y actuar en contra de la religión del Estado, por lo que fue condenado y asesinado.

Al no haber dejado sus enseñanzas por escrito, lo que se sabe de su vida es a partir de los testimonios de sus discípulos, tal como sucede con los diálogos de Platón, en los que suele ser el personaje principal. La mayoría de las veces se muestra a Sócrates ejerciendo la mayéutica, que es el nombre que recibe el método empleado para hacer filosofía a través del diálogo.

Su forma de pensar estuvo muy marcada por la refutación del pensamiento erróneo y el uso de la ironía. En todas las obras en las que aparece se lo retrata enfrascado en conversaciones que buscan dar con definiciones universales respecto a distintos valores y conceptos. Elementos como el bien, la virtud o la justicia son recurrentes en la mayoría de sus discursos, por lo que se le atribuye el haber iniciado la búsqueda socrática de la definición.

Platón

Platón (427-347 a. C.) fue discípulo de Sócrates y uno de los filósofos más importantes del período clásico de la filosofía antigua y, probablemente, de toda la historia de la filosofía. Nacido en Atenas, fundó la Academia, primera escuela filosófica, y fue también maestro de Aristóteles. Escribió una extensa obra conocida como Los diálogos de Platón, en la que desarrolló su pensamiento y recreó el pensamiento de su maestro y distintos pensadores de la época.

Entre sus aportes más significativos están la teoría de las formas (o teoría de las ideas), la alegoría de la caverna y el famoso dualismo platónico, que divide al mundo en un ámbito sensible y uno inteligible por medio del intelecto. Su obra se divide en tres períodos según la época en la que fue escrito cada uno de los diálogos: de juventud, de madurez y de vejez.

La teoría de las ideas plantea que las definiciones universales, que tanto buscó Sócrates, son entidades propias, abstractas, a las que solo se puede acceder por medio del intelecto. Las ideas son entidades suprasensibles (más allá de los sentidos), eternas y absolutas, que funcionan como modelos originales para los distintos elementos que componen a la realidad sensible. Así, es posible encontrar la idea del bien, de la belleza o de la virtud, entre otras.

Platón falleció en el año 347 a. C., a los 80 años, en la ciudad de Atenas, luego de dedicar los últimos años de su vida a la formación de jóvenes amigos y políticos de la ciudad, enfocado siempre en la construcción del bien común y de una república ideal.

Aristóteles

De los discípulos de Platón que acudieron a la Academia, el más relevante fue Aristóteles (384-322 a. C.). Aristóteles nació en Estagira y murió en Calcis, y es uno de los pensadores más importantes de la historia de la filosofía. Fundador del Liceo (otra escuela filosófica como la Academia), escribió casi 200 tratados, de los que hoy se conservan 31. 

Aristóteles escribió sobre una gran cantidad de temas. Entre ellos están la lógica, la política, la ética, la física, la biología, la retórica, la poética y la astronomía. Fue maestro de Alejandro de Macedonia, mejor conocido como Alejandro Magno, y enseñó a muchos otros pensadores y políticos de la época.

Entre los tratados que se conservan de su obra, los más importantes son los dedicados a la ética, como la Ética nicomáquea, los dedicados a la política, como su Política, y aquellos en los que escribió sobre metafísica, reunidos bajo el nombre de Metafísica

Respecto a sus obras metafísicas, se destaca el estudio dedicado al ser y a la metafísica como filosofía primera, en tanto que Aristóteles recogió las enseñanzas de Parménides y escribió de manera sistemática sobre los distintos sentidos en que puede decirse “lo que es”, así como las categorías bajo las que se ordena a todo lo que existe.

Los filósofos del período Helenístico y de la antigüedad tardía

Sócrates, Platón y Aristóteles son conocidos en la historia de la filosofía como los “socráticos mayores”, ya que ocupan un lugar de indiscutida importancia filosófica. En contraposición, en el siglo V a. C. vivieron algunos filósofos conocidos como los “socráticos menores”, que continuaron con el pensamiento socrático y recuperaron algunas ideas de Platón y de Aristóteles. Estos son los grupos de los cínicos, los megáricos y los cirenaicos.

A través de estos dos grandes grupos, los socráticos mayores y los socráticos menores, la filosofía antigua siguió su camino hacia el período Helenístico y, luego, a la Antigüedad tardía. Esta etapa de la filosofía comprende alrededor de seiscientos años, desde el 200 a. C. hasta el 400 d. C.

En el período Helenístico podemos encontrar a los epicúreos, los estoicos y los escépticos. Todos estos filósofos vivieron en los últimos años del fin de la era precristiana y desarrollaron, cada cual por su parte, un pensamiento propio. Por ejemplo, los epicúreos promovieron una línea de pensamiento orientada al placer, mientras que los cínicos consideraron oportuno retornar a la naturaleza, y los estoicos desarrollaron la idea de la imperturbabilidad.

La antigüedad tardía, por su parte, es el período de la filosofía que comprende los primeros siglos de la era cristiana. En esta época podemos encontrar rastros de las distintas escuelas de pensamiento griego, sobrevivientes desde el momento de su fundación. Muchas de ellas fueron perseguidas y disueltas por el Imperio Romano, que con la expansión del cristianismo, buscaba unificar su imperio bajo una sola religión. 

Sin embargo, es notable el trabajo realizado por los filósofos neoplatónicos como Proclo y Plotino, quienes pudieron reunir, en una misma línea de pensamiento, distintos elementos tomados del platonismo y del cristianismo, haciendo converger religión y filosofía. 

La filosofía antigua en la actualidad

El pensamiento filosófico de la antigüedad es muy importante para la actualidad filosófica. Las ideas de Platón y las de Aristóteles, por ejemplo, han sido discutidas por más de dos mil años por casi todos los filósofos y pensadores de la historia. 

Su pensamiento se expandió en muchísimas y diversas ramas, y dio lugar a líneas de pensamiento y corrientes propias dentro de los muchos temas a los que se dedica la filosofía. Disciplinas como la ética, la metafísica o la estética no podrían tener lugar de no haber sido por el desarrollo de estos pioneros en la filosofía. 

Todavía hoy se sigue estudiando la obra de los primeros filósofos, no solo para entender cómo pensaron y qué dijeron, sino para relevar qué tienen para decirnos, desde el pasado, hoy.

Sigue con: 

Referencias

  • Guthrie, W. (1953). Los filósofos griegos. De Tales a Aristóteles. FCE.
  • Guthrie, W. (1984). Historia de la filosofía griega, vol. I. Los primeros presocráticos y los pitagóricos. Gredos.
  • C. Edggers y V. Juliá (1975). Los filósofos de Mileto. Buenos Aires.
  • Marías, J., Zubiri, X., & y Gasset, J. O. (1941). Historia de la filosofía (No. B94. M37 1974.). Madrid: Revista de occidente.
  • Reale, G., & Antiseri, D. (2007). Historia de la filosofía. Editorial San Pablo.
  • Hegel, G. W. F., & Terrón, E. (1971). Introducción a la historia de la filosofía. Aguilar.

¿Cómo citar este artículo?

Citar la fuente original de donde tomamos información sirve para dar crédito a los autores correspondientes y evitar incurrir en plagio. Además, permite a los lectores acceder a las fuentes originales utilizadas en un texto para verificar o ampliar información en caso de que lo necesiten.

Para citar de manera adecuada, recomendamos hacerlo según las normas APA, que es una forma estandarizada internacionalmente y utilizada por instituciones académicas y de investigación de primer nivel.

"Filosofía antigua". Autor: Juan Pablo Segundo Espínola. De: Argentina. Para: Enciclopedia Humanidades. Disponible en: https://humanidades.com/filosofia-antigua/. Última edición: 7 marzo, 2024. Consultado: 24 mayo, 2024.

Sobre el autor

Autor: Juan Pablo Segundo Espínola

Licenciado en Filosofía (Universidad de Buenos Aires)

Fecha de actualización: 7 marzo, 2024
Fecha de publicación: 20 octubre, 2023

¿Te fue útil esta información?

No

    ¡Genial! Muchas gracias por visitarnos :)