Mesopotamia

Te explicamos qué es la Mesopotamia, sus características y sus pobladores. Además, las culturas y creencias.

La Mesopotamia es una de las regiones históricas más importantes de la Edad Antigua.

¿Qué es la Mesopotamia?

La Mesopotamia es una región histórica que se extiende entre los ríos Tigris y Éufrates, en Asia occidental, y que abarca parte del territorio actual de Irak y del noreste de Siria. El término mesopotamia significa “tierra entre ríos” y es utilizado por los historiadores para definir a una de las regiones más importantes de la Edad Antigua. Se trataba de una zona muy fértil que permitió el desarrollo de las primeras actividades agrícolas.

La Mesopotamia es considerada la “cuna de la civilización” por ser la región en la que se desarrollaron los primeros asentamientos humanos permanentes, alrededor del año 4000 a. C. Los primeros pobladores fueron los sumerios, que fundaron la ciudad de Uruk y luego ocuparon toda la región sur de la Mesopotamia.

Junto a la cultura del Antiguo Egipto, los sumerios desarrollaron las primeras sociedades estatales, con la construcción de grandes ciudades, templos y obras arquitectónicas complejas. Las ciudades de Uruk, Ur, Lagash, Umma y Kish de la Mesopotamia se encuentran entre las más antiguas del mundo. 

A lo largo de la historia, la región fue disputada por diferentes culturas y conquistada por diversas sociedades. Su importancia radicaba en la fertilidad de sus tierras, la riqueza de sus recursos y su ubicación estratégica. 

Los historiadores utilizan el término Mesopotamia para referirse especialmente a la región durante la Edad Antigua, que estuvo habitada de manera sucesiva por la población sumeria, el Imperio acadio, el Imperio babilónico, el Imperio asirio y el Imperio neobabilónico.

Características de la Mesopotamia

La Mesopotamia abarcaba los territorios que se encontraban en las cercanías de los dos grandes ríos que abastecían al extenso valle fluvial: el Tigris y el Éufrates. Gracias a esta condición, la zona se destacó por su terreno muy fértil.

Esas condiciones naturales resultaron las bases de la economía de la región. La agricultura y la cría de animales fueron las actividades que permitieron una vida sedentaria.

La Mesopotamia se divide en dos partes: la Alta Mesopotamia, que abarca la zona montañosa del norte donde nacen los ríos, y la Baja Mesopotamia, que incluye la zona sur con la desembocadura de los ríos en Golfo Pérsico. 

El relieve mesopotámico presenta cuatro tipos de variantes:

  • Mesetas. Son altiplanicies que se extienden en la región de la Alta Mesopotamia y que la cruzan de este a oeste.
  • Llanuras. Son grandes extensiones de terrenos planos que se extienden en la zona de la Baja Mesopotamia, desde Bagdad hasta el Golfo Pérsico.
  • Montañas. Son grandes elevaciones del terreno en la Alta Mesopotamia que alcanzan a formar las cordilleras del Líbano, la del Antilíbano y los montes Amanus y los Armenios.
  • Estepas y desiertos. Son zonas de vegetación adaptada a la sequía debido a las escasas lluvias, por lo que no se puede practicar la agricultura. Se extienden en la zona del valle del Éufrates Medio.

Pobladores de Mesopotamia

La ciudad de Uruk, fundada por los sumerios, fue la primera gran ciudad de la región.

Los sumerios se establecieron en la Baja Mesopotamia alrededor del año 3500 a. C. y fundaron las primeras ciudades-Estado. Se trataba de ciudades independientes con gobiernos estatales controlados por élites religiosas

La más importante durante el primer milenio fue la ciudad de Uruk, aunque también se destacaron las ciudades de Ur, Lagash, Umma, Kish y Nippur. Durante el milenio siguiente, diferentes poblaciones se fueron asentando en la región y comenzaron a enfrentarse por el control de territorios y recursos. 

En el año 2334 a. C. los acadios (un pueblo de origen semita que había fundado la ciudad de Mari en la parte central de la Mesopotamia) lograron dominar a los sumerios y crear un reino centralizado que ocupó toda la Mesopotamia por 150 años. Como consecuencia, se produjo un gran cambio cultural en la región, producido por la aparición de un gran reino centralizado y la difusión de la lengua y las costumbres acadias.

Luego, diferentes ciudades sumerias recuperaron su autonomía y, por casi doscientos años, lograron mantener un periodo de independencia conocido como “el renacimiento sumerio”. Esta etapa se caracteriza por el poder de las ciudades-Estado de Ur y Lagash, el poder de las élites guerreras (ya no religiosas) y la construcción de zigurats, que eran complejos arquitectónicos con forma piramidal.

En 1792 a. C., Hammurabi, el rey de Babilonia, conquistó a los pueblos vecinos, sometió a las diferentes ciudades sumerias y creó el Imperio babilónico. Sin embargo, desde la muerte de Hammurabi y hasta el siglo VII a. C., la región sufrió una sucesión de invasiones y estuvo bajo el poder de los hititas, de los casitas y de los asirios. 

En 635 a. C., el rey de Babilonia Nabopolasar logró recuperar la independencia de su ciudad. Su hijo, Nabudoconosor II, conquistó toda la Mesopotamia y las regiones de Fenicia y Palestina, y creó el Imperio neobabilónico. 

Finalmente, en el año 533 d. C. el Imperio neobabilónico fue derrotado por los persas liderados por el rey Ciro, que venían de la región de la actual Irán y crearon un el gran Imperio Persa (parte del cual existió hasta el siglo XX d. C.). 

Cultura de Mesopotamia

Mesopotamia - Persia
Con el uso del ladrillo revolucionaron la construcción de templos y palacios.

Durante la Edad Antigua, las diferentes culturas que habitaron la Mesopotamia crearon diferentes inventos que fueron de gran importancia para las sociedades de la antigüedad. Entre ellos, se encuentran elementos culturales importantes, como por ejemplo:

  • Arquitectura. Crearon el ladrillo y lograron revolucionar la construcción, especialmente la de los templos y los palacios de forma piramidal. Por ejemplo, el importante centro religioso de Zigurat de Nannar (dios de la luna) construido en la ciudad de Ur en 2006 a. C.
  • Matemática. Crearon medidas de peso denominadas mina (que equivalía a 305 gramos) y talento (que equivalía a 60 minas). Además, emplearon medidas de longitud, como el codo (que equivalía a 49 centímetros).
  • Astronomía. Estudiaron el cielo en profundidad. Realizaban observaciones que resultaron un gran progreso para la astronomía. Lograron calcular el día en 24 horas, la semana en 7 días y el año en 12 meses, identificaron los eclipses de Sol de Luna y crearon los 12 signos del zodíaco.
  • Escritura. Crearon el primer sistema de escritura, denominado “escritura cuneiforme” porque los signos estaban formados por líneas con forma de clavos o cuñas. Los signos consistían en dibujos de animales y objetos. Escribían con un punzón sobre pequeñas tablillas de arcilla blanda que luego endurecían con calor.
  • Legislación. El rey Hammurabi creó el primer código legislativo. Se trató de una recopilación de leyes que, de manera escrita, establecía las normas del reino en un lenguaje claro que podía entender cualquier persona que supiese leer.

Religión mesopotámica

Civilización mesopotámica
Las primeras ciudades mesopotámicas eran gobernadas desde los templos religiosos.

Las distintas culturas que habitaron la región mesopotámica eran politeístas, es decir, creían que existían muchos dioses. Las deidades estaban vinculadas a determinados aspectos de la naturaleza, y los sumerios creían que los acontecimientos y el destino de las sociedades humanas estaban influenciadas por los deseos de los dioses. 

Sostenían que debían agradecer en forma de tributos y rituales los logros técnicos y culturales que tenían (como las temporadas de buenas cosechas o el conocimiento para la construcción de canales para el riego), ya que creían que se trataba de dones que habían sido otorgados por los dioses. También creían que las derrotas militares y las catástrofes naturales eran obra de las divinidades, por lo que debían evitar su furia y cumplir con sus ofrendas. 

A medida que las diferentes sociedades ocuparon la región, fueron resaltando la importancia de determinados dioses frente a otros. Entre los más importantes, se destacaron Enki (dios de la tierra y el agua), Anu (dios del cielo), Enlil (dios del viento y las tormentas).

Las creencias religiosas ocuparon un lugar central en el desarrollo de las diferentes culturas que habitaron la Mesopotamia. Las primeras ciudades-Estado sumerias estaban gobernadas por elites religiosas. Los templos, además de ser las obras arquitectónicas más importantes, eran las sedes de gobierno. 

Cada ciudad tenía un dios principal, por ejemplo:

  • Enki (dios de la tierra y el agua) era adorado en la ciudad de Eridu
  • Nannar (dios de la luna) era venerado en la ciudad de Ur
  • Anu e Inanna (dios del cielo y diosa de la guerra) eran las deidades principales de Uruk
  • Enlil (dios del viento y las tormentas) era honrado en la ciudad de Nippur
  • Utu (dios del sol) era el dios más importante de Lagash

Además, los diferentes reyes o emperadores vinculaban el origen de su poder a la gracia de los dioses. Por ejemplo, el rey Sargón incluyó los dioses sumerios en las creencias de los acadios y dio mayor importancia a la veneración de los dioses Anu, Enki, Enlil e Inanna (a la que cambió el nombre por Ishtar). 

Las creencias de los pueblos mesopotámicos influenciaron profundamente las religiones monoteístas como el judaísmo, el cristianismo y el islam. Las historias míticas como el Jardín del Edén, el Gran Diluvio y la Creación de la Torre de Babel formaron parte del corpus religioso de los libros sagrados como en la Biblia y en la Torah, que fueron creados siglos después.

La literatura de la Mesopotamia

La escritura cuneiforme es uno de los sistemas de escritura más antiguos del mundo.

En la Mesopotamia, los sumerios inventaron la escritura cuneiforme, uno de los sistemas de escritura más antiguos de la historia junto al sistema de escritura jeroglífica de la cultura egipcia. 

La escritura se originó por la necesidad de crear un sistema de notación que permitiera registrar la administración de pagos de impuestos y tributos en una sociedad jerarquizada y compleja. Sin embargo, también se utilizó para escribir relatos, leyendas, poemas, mitos y proverbios.

Este conjunto de fuentes escritas permitió conocer la cosmovisión de las poblaciones que habitaron la Mesopotamia en la Edad Antigua, es decir, qué pensaban sobre el mundo y cuáles eran sus creencias.

Entre los proverbios más conocidos que provienen de la cultura sumeria se encuentran: “No engendra odio el corazón, engendra odio la lengua” y “Un escriba sin manos es como un cantor sin garganta”. Pero además, los habitantes de Mesopotamia crearon grandes obras literarias como el Mito de la creación y el diluvio, el Poema de Gilgamesh y la historia de Enuma Elish

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Referencias

  • Ackermann, M. E., Schroeder, M. J. y otros (2008). “Prehistoric Eras to 600 c.e.”, “Akkad”, “Sumer” y “Ur”. Encyclopedia of World History. Vol I. Facts on File. 
  • Edzard, Dietz O. , Soden, Wolfram Th. von and Frye, Richard N. (2023). "History of Mesopotamia". Encyclopedia Britannica. https://www.britannica.com/ 
  • Galliano, A., Katz, M. y otros (2015). “Sociedades a orillas de los ríos”. Ciencias Sociales. Historia y espacios geográficos desde el origen del hombre hasta la Edad Media. Edelvives.

¿Cómo citar?

"Mesopotamia". Autor: Teresa Kiss. De: Argentina. Para: Enciclopedia Humanidades. Disponible en: https://humanidades.com/mesopotamia/. Última edición: 31 enero, 2024. Consultado: 22 abril, 2024.

Sobre el autor

Autor: Teresa Kiss

Profesorado de Enseñanza Media y Superior en Historia (Universidad de Buenos Aires)

Fecha de actualización: 31 enero, 2024
Fecha de publicación: 2 mayo, 2017

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