Henry Fayol

Te explicamos quién fue Henry Fayol, cuáles fueron sus aportes a la teoría de la administración y en qué consiste el llamado “fayolismo”

Henry Fayol es considerado como el padre de la administración.

¿Quién fue Henry Fayol?

Henry Fayol fue un ingeniero, empresario y administrador francés, conocido por haber desarrollado la Teoría clásica de la administración, conocida también como “fayolismo”. Por lo tanto, se le considera como el padre de los métodos modernos de gestión, o sea, uno de los fundadores de la administración de empresas a la par del ingeniero estadounidense Frederick Winslow Taylor (1856-1915).

La teoría de Fayol revolucionó la manera de entender la organización empresarial, a partir de una mirada sistémica e integral de las distintas partes de una empresa. El mérito de Fayol estuvo en comprender las distintas esferas de la organización como clientes organizados y dependientes entre sí, a partir de tres aspectos esenciales: la división del trabajo, la aplicación del proceso administrativo y los criterios técnicos que esto último implica.

Estas ideas aparecieron en su libro Administración Industrial y General de 1916, y fueron esenciales para el desarrollo de una comprensión científica de la administración. Mucha de la terminología creada por Fayol continúa utilizándose hoy en día.

Nacimiento y juventud de Henry Fayol

Henry Fayol nació el 29 de julio de 1841 en la ciudad de Constantinopla o Estambul, en ese entonces capital del Imperio otomano. Fue hijo de una pareja francesa de la clase media, y su padre era ingeniero de profesión y parte del equipo que construyó un puente sobre el Cuerno de Oro.  

Cuando tenía seis años, la familia de Fayol regresó a Francia, donde el niño inició sus estudios formales: primero en el Liceo de Lyon y luego en la Escuela Nacional Superior de Minas de Saint-Étienne, de donde se graduó a los diecinueve años como ingeniero de minas.

El primer trabajo de Fayol fue en Commentry, en la región francesa de Auvernia, como ingeniero y aprendiz de gerente en la compañía minera de Commentry-Fourchambault-Decazeville, dedicada a extraer y procesar hierro y carbón. Allí se formó con el ingeniero Stéphane Christophe Mony (1800-1884), a quien luego reemplazó en la conducción de la mina de Commentry

La experiencia en las minas fue determinante para Fayol. No solo porque fue su primera oportunidad gerencial en una empresa, sino porque pudo dedicarse a estudiar sus principales problemas: los incendios en la mina y el hundimiento de los suelos mineros, y a proponer soluciones y alternativas. Estas nuevas ideas y perspectivas pudieron ser aplicadas a partir de 1888, cuando Fayol fue ascendido a director general de la compañía.

La gestión de la empresa mejoró considerablemente gracias a los cambios de Fayol en el reparto de las labores y la formación de equipos de trabajo. Bajo su conducción, la compañía Commentry-Fourchambautl expandió sus operaciones a las minas de Bressac y Joudreville, en el este de Francia.

Por otro lado, en 1875 Fayol conoció a Adelade Celeste Marie Saule, quien fue su esposa hasta su muerte en 1899 y con quien tuvo tres hijos: Marie, Madeleine y Henry.

Las publicaciones de Henry Fayol

Las ideas administrativas de Fayol se popularizaron con su L'Administration industrielle et générale de 1916.

Alrededor de 1870, Fayol hizo sus primeras publicaciones, que giraban en torno al tema minero. Fueron artículos científicos sobre temas específicos, como el calentamiento espontáneo del carbón, la formación de los yacimientos carboníferos y los fósiles vegetales. Estos artículos fueron fruto de las primeras experiencias mineras exitosas de Fayol, y algunos se presentaron en el Congreso de París de la Sociedad Industrial Minera, celebrado en 1878.

Luego de su ascenso en 1888 a director general de la compañía minera de Commentry, Fayol tuvo que hacer frente a retos mayores. La empresa tenía un retraso de casi tres años en el pago de dividendos a sus accionistas y no se descartaba una bancarrota. 

Fayol entonces propuso a la junta administrativa un plan de rescate que, en 30 años, llevó a la empresa a convertirse en una de las mayores compañías industriales de Europa.

Los planes de Fayol apostaron por la departamentalización y coordinación de las tareas globales de la empresa, identificando las funciones principales para asignarlas a los departamentos responsables adecuados. Fayol también sumó nuevos yacimientos carboníferos y apostó por una economía de escala, poniendo en práctica las ideas exitosas que más adelante planteó en su publicación más importante: La administración industrial y general (1916). 

En esta obra, Fayol propuso un concepto flexible y versátil de la administración, que a su modo de ver debía implementarse en toda la sociedad. El estudio de los métodos de administración, para Fayol, era la única garantía de mayor eficiencia en las organizaciones: los gerentes debían tener bien definidas sus funciones y los equipos de trabajo debían conocer bien sus límites y posibilidades. 

En su libro de 1916, por lo tanto, Fayol planteó su teoría general de la administración, cuyo fundamento radicaba en la correcta gestión y organización de los trabajadores. Además, destacó la importancia de hacer pronósticos y planificaciones. En muchos aspectos, la teoría de Fayol coincidió con los Principios de la Administración Científica publicados en 1911 por Frederick Winslow Taylor (1856-1915), a quien Fayol consideraba un pionero y visionario de la organización empresarial.

La administración clásica de Fayol, conocida como fayolismo, se distingue de la Administración Científica de Taylor, conocida como taylorismo. Ambas teorías administrativas fueron clave para el surgimiento de la teoría moderna de la administración, pero presentan importantes diferencias respecto a su enfoque: el fayolismo se fija más en la estructura general, mientras que el taylorismo lo hace en el método y las herramientas.

Fayol continuó publicando en los años posteriores: en 1921 apareció La teoría administrativa del Estado y en 1923 El despertar del espíritu público. Su gran obra, sin embargo, continuó siendo siempre su libro de 1916.

El “fayolismo”

El éxito de las gestiones de Fayol en la empresa minera de Commentry-Fourchambault constituyó el mayor aval para las ideas expuestas en su obra La administración industrial y general. Su método fue considerado como un complemento, o incluso una alternativa, al taylorismo

La perspectiva fayolista, así, comprendía la administración empresarial como la suma de distintas áreas clave de toda organización, las cuales son:

  • El área técnica, encargada de la producción, la fabricación o la transformación. 
  • El área comercial, encargada de las compras, ventas y permutas.
  • El área financiera, encargada de la obtención y administración de capitales.
  • El área de seguridad, encargada de la protección del personal y de los bienes de la organización.
  • El área contable, encargada de los inventarios, las estadísticas y los balances contables.

Asimismo, Fayol comprendía el ejercicio administrativo como la persecución de cinco objetivos fundamentales:

  • La planificación, es decir, la previsión de las necesidades y oportunidades futuras.
  • La organización, es decir, la disposición de los recursos de un modo estratégico.
  • La conducción, es decir, la dirección y acompañamiento del proceso productivo.
  • La coordinación, es decir, la sincronización del proceso y la adaptación a los problemas encontrados.
  • El control, es decir, la recopilación y procesamiento de información obtenida a partir del estudio del proceso mismo.

Por otro lado, Fayol propuso catorce principios orientadores de la administración:

  • El principio de la división del trabajo, que establece la posibilidad de aumentar la productividad de una empresa gestionando de mejor forma una misma cantidad de recursos.
  • El principio de autoridad, que determina los dos aspectos que componen la autoridad dentro de la organización: la autoridad que viene con el cargo y la que viene con la experiencia, los méritos y las cualidades.
  • El principio de disciplina, que establece el conjunto de las actitudes deseables e indeseables de un trabajador de una organización.
  • El principio de unidad de mando, que establece que todo empleado debe tener un jefe capacitado que imparta instrucciones.
  • El principio de unidad de dirección, que establece la necesidad de contar con un plan determinado y un responsable de su ejecución para cada unidad de la organización involucrada.
  • El principio de subordinación de intereses particulares bajo el interés común, según el cual los deseos de un trabajador o un director no deben nunca primar por encima de los del resto de la organización.
  • El principio de remuneración justa del personal, que establece la necesidad de remunerar a cada empleado de un modo correcto y aceptable de cara a las labores que realiza.
  • El principio de centralización, según el cual hace falta una instancia central de toma de decisiones en cada organización.
  • El principio de ordenación jerárquica, que establece una jerarquía piramidal en la estructura organizacional, según la cual se establecen los cargos y responsabilidades.
  • El principio de orden en el conjunto administrado, según el cual cada empleado debe ocupar un cargo con una responsabilidad asignada, y cada cargo y responsabilidad debe tener al empleado adecuado.
  • El principio de la justicia equitativa, que establece la necesidad de un trato amistoso pero firme entre empleador y empleados, que estimule a la vez la diligencia y la colaboración. 
  • El principio de estabilidad y fidelidad de los colaboradores, según el cual un empleado debe invertir el tiempo suficiente en un cargo para adecuarse a él, además de contar con las aptitudes necesarias para desempeñarlo.
  • El principio del espíritu de solidaridad, que determina la necesidad de un ambiente armónico y de cooperación entre los empleados para la mayor eficiencia de la empresa.
  • El principio de la iniciativa de todos los responsables, según el cual debe fomentarse la participación activa y proactiva en la organización.

Las principales diferencias entre el fayolismo y el taylorismo tienen que ver con la perspectiva desde la cual se aborda la organización. Mientras que Taylor centró sus teorías en el mejoramiento de la actividad productiva desde un punto de vista material, técnico y procedimental, Fayol apuntó más bien a una concepción holística de la empresa, en la cual la comunicación entre los individuos y la dinámica social entre ellos resulta igual de importante. 

Por otro lado, el fayolismo se preocupa más que el taylorismo por el bienestar o la situación individual de los trabajadores, lo cual representó un paso adelante en concepciones más humanas del trabajo industrial.

La muerte de Henry Fayol

Henry Fayol trabajó toda la vida en la misma empresa minera francesa.

En 1918, con 77 años de edad, Fayol se retiró de la empresa minera en la que trabajó toda la vida. Falleció el 19 de noviembre de 1925, a los 84 años de edad. Por su visión administrativa y sus aportes a la ciencia organizacional se le recuerda como el padre de la administración, honor que comparte en alguna medida con Frederick Taylor.

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Referencias

  • Espinoza Sotomayor, R. (2009). “El fayolismo y la organización contemporánea”. Visión gerencial (año 8, n° 1), pp. 53-62.
  • Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Nacional Autónoma de México. (s. f.). “Unidad 4. Teoría clásica de la Administración (Henry Fayol)”. Apuntes de estudio.
  • Paucelle, J. L. y Guthrie, C. (2019). Henri Fayol, un patron français. Editions L'Harmattan.

¿Cómo citar?

"Henry Fayol". Autor: Gilberto Farías. De: Argentina. Para: Enciclopedia Humanidades. Disponible en: https://humanidades.com/henry-fayol/. Última edición: 8 enero, 2024. Consultado: 27 febrero, 2024.

Sobre el autor

Autor: Gilberto Farías

Licenciado en Letras (Universidad Central de Venezuela)

Fecha de actualización: 8 enero, 2024
Fecha de publicación: 8 enero, 2024

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