Johannes Gutenberg

Te explicamos quién fue Johannes Gutenberg, cuál fue su gran aporte a la humanidad y qué misterios no se han podido desvelar respecto de su vida.

Johannes Gutenberg
La invención de la imprenta de tipos móviles de Johannes Gutenberg en 1450 marcó un hito en la historia de la cultura.

¿Quién fue Johannes Gutenberg?

Johannes Gutenberg (a veces escrito Gutemberg) fue un inventor e impresor alemán a quien se atribuye la creación, alrededor de 1450, de la primera imprenta de tipos móviles de la historia. Este evento se considera un hito en la historia de la cultura, ya que permitió la producción y circulación masiva de libros, que hasta entonces se copiaban de manera manual.

La aparición de la imprenta supuso la expansión del alfabetismo y la libre circulación de las ideas en Occidente, lo cual desató una verdadera revolución de la información en la época. Además, el primer libro impreso por Gutenberg fue una edición de 42 líneas por página de la Biblia, cuya circulación fue importante en el contexto de la Reforma protestante.

A pesar de la importancia histórica de su invención, considerada junto a la conquista de América y la caída del Imperio bizantino como un evento clave para el advenimiento de la Modernidad, no es mucho lo que se conoce sobre la vida de Johannes Gutenberg. No se tiene certeza respecto de su fecha de nacimiento, tampoco información de su infancia ni de su sepulcro.

Nacimiento y juventud de Johannes Gutenberg

Johannes Gensfleisch nació en la ciudad de Mainz, actual Alemania, en aquel entonces parte del Sacro Imperio Romano Germánico, entre 1390 y 1399. Era hijo de Friedrich Gensfleisch, un orfebre y comerciante alemán, y su esposa Elsa Wirich, quienes formaban parte del patriciado local.  

El padre de Gutenberg dirigía la casa de la moneda de Mainz, por lo que el joven Johannes estuvo desde temprano familiarizado con el manejo y la fundición de los metales preciosos y el proceso de acuñación de monedas. Tanto es así que sus primeros empleos fueron como orfebre para el obispado de la ciudad.

En 1410 la familia tuvo que huir de la localidad de Mainz, debido a un conflicto político entre los gremios de la ciudad y las familias patricias, que tomó un carácter violento cuando los gremios se hicieron con el poder. La familia se mudó a Eltville am Rhein (en el actual estado alemán de Hesse).

Cuatro años después, la atmósfera parecía propicia para regresar a Mainz. El padre de Gutenberg pudo retomar su oficio, aunque no pudo volver a sus cargos en el Estado. Pero allí el joven pudo empezar a formarse. Su educación continuó en la Universidad de Erfurt, donde estudió a partir de 1418. Al año siguiente murió su padre.

Aunque su apellido verdadero era “Gensfleisch”, que significaba en alemán renano “carne de ganso”, en algún momento el joven Johannes decidió sustituirlo por “Gutenberg”, nombre del linaje paterno (“zum Gutenberg”). No existe una explicación definitiva respecto al porqué de este cambio de nombre. De hecho, Johannes también utilizó el apellido “Eltville”, con el cual aparece inscrito en los registros de su universidad.

Los gremios medievales (del latín gremium, “refugio”) eran poderosas asociaciones de artesanos y de mercaderes, organizados de acuerdo al tipo de oficio desempeñado. En ellos se educaba en el oficio, se controlaba el número de talleres activos y se brindaba a sus integrantes ayuda. La pertenencia a los gremios era obligatoria para desempeñar el oficio, y conforme surgía de ellos una nueva clase media, el conflicto con la aristocracia tradicional por el control de los recursos no se hizo esperar.

El proceso de Estrasburgo

Gutenberg regresó a Mainz en algún punto cercano a 1420, para encontrarse con un panorama difícil: el conflicto entre los gremios y los patricios cobraba nuevo empuje, y la muerte de su padre había privado a la familia de su figuración pública y su entrada de dinero. Su madre se había mudado a una casa más modesta y sus hermanos se habían marchado de casa.

A pesar de no estar inscrito en el gremio, el joven Gutenberg consiguió trabajo en la casa de la moneda, gracias a las conexiones de su difunto padre. Pero el panorama no era muy prometedor: las tensiones políticas crecían conforme la ciudad se aproximaba a la bancarrota. Finalmente, un nuevo éxodo patricio se produjo. Gutenberg dejó la ciudad y se radicó en Estrasburgo, en la actual Francia. Allí vivió y trabajó durante los siguientes 20 años.

Johannes Gutenberg
Gutenberg dio en Estrasburgo los primeros pasos en la creación de la imprenta moderna.

Los primeros registros de Gutenberg en Estrasburgo datan de entre 1434 y 1444. Se sabe que trabajó de platero y cortador de piedras preciosas, y que tuvo varios discípulos a su cargo. Todo ello fue posible gracias a su asociación con otros tres adinerados ciudadanos locales: Hans Riffe, Andreas Dritzehn y Andreas Heilmann.  

Inicialmente, el acuerdo entre Gutenberg y sus socios tenía que ver con la producción de lentes y espejos, el corte de piedras preciosas y otras actividades similares. Pero pronto se descubrió que Gutenberg dedicaba sus mayores esfuerzos a un proyecto secreto: la imprenta de tipos móviles. Una invención que cambiaría la historia. Así parecen haberlo comprendido los socios de Gutenberg, pues decidieron apoyarlo y embarcarse con él en la aventura.

En 1438 los cuatro firmaron un contrato para crear una sociedad dedicada a la creación de la imprenta y establecer las normas según las cuales se regiría. El acuerdo duraría cinco años y en caso de la muerte de alguno de los socios, sus herederos no podrían formar parte de la empresa, pero sí deberían ser compensados monetariamente.

En diciembre de ese mismo año, Andreas Dritzehn falleció y las cosas se complicaron. Sus herederos no aceptaron las cláusulas del contrato y reclamaron ser incluidos como socios del proyecto de Gutenberg, para lo cual iniciaron una demanda abierta en su contra. A este litigio se le conoce como el “proceso de Estrasburgo”.

El jurado falló a favor de Gutenberg y el resto de sus socios: lo pactado en el contrato debía respetarse. Pero el proyecto secreto de Gutenberg se vio expuesto a la luz pública: hubo testigos de su compra de material de impresión y de sus contratos a carpinteros para producir las prensas. Gutenberg, sin embargo, continuó con su proyecto.

La Biblia de Gutenberg

Johannes Gutenberg
De la Biblia de Gutenberg se imprimieron 180 ejemplares, de los cuales sobreviven menos de cincuenta.

Se sabe que Gutenberg volvió a Mainz brevemente en 1448, en busca de financiamiento para su proyecto. Lo consiguió inicialmente de parte de un familiar y en 1450 de parte del joven burgués y prestamista Johann Fust (c. 1400-1466). El préstamo inicial fue por 800 florines, para lo cual Gutenberg puso sus propias herramientas como garantía. A ello siguieron otros 800 florines dos años después.

Con dicho capital, Gutenberg pudo terminar y perfeccionar su invento, y fundar la primera imprenta tipográfica de la historia, “El trabajo de los libros” (Das Werk der Bücher) en 1452. Formaron parte del emprendimiento el propio Gutenberg, su socio Fust y el yerno de este, el calígrafo Peter Schöffer.

De este taller surgió en 1455 el primer libro hecho con una imprenta moderna: La Biblia de 42 líneas, también conocida como Biblia de Mazarino o, simplemente, como la Biblia de Gutenberg. 

Se trató de un libro de 1282 páginas, de dos bloques de texto cada una y 42 líneas cada bloque, escrito en latín y encuadernado en al menos dos volúmenes. Se produjeron apenas 180 ejemplares: 45 empleando pergamino y 135 en papel. A pesar de haber sido producidos en serie, cada ejemplar era único, pues contó con la rúbrica y la ilustración manual de un especialista.

La Biblia de Gutenberg fue en años posteriores un éxito de ventas y se estima que haya producido varias veces la suma de dinero adeudada por Gutenberg: se vendió a 30 florines cada una. Sin embargo, el inventor no llegaría a disfrutar monetariamente de ello.

La Biblia de Gutenberg es el primer libro incunable de la historia, es decir, producido en una imprenta tan primitiva que se considera “en su cuna”, o sea, en su infancia. En la actualidad se conservan apenas 21 ejemplares completos (de alrededor de 49 sobrevivientes), en países como Estados Unidos, Alemania e Inglaterra.

El mismo año de 1452, en vista de que Gutenberg demoraba en retornar el dinero que había tomado en préstamo, su socio Johannes Fust le exigió el pago inmediato de su deuda. Gutenberg no tenía cómo hacerlo, pues prefería concentrarse en la perfección y la calidad de sus obras, y no en la rentabilidad de la empresa. De modo que Fust lo llevó a juicio ante las autoridades y esta vez Gutenberg perdió el litigio.

De esta manera, el control de la imprenta, su producción y sus dividendos pasó a manos de Fust en 1455, quien durante los años siguientes continuó explotando el invento de Gutenberg, con la ayuda de su yerno. El antiguo prestamista se convirtió, así, en uno de los primeros impresores de la historia.

De hecho, el primer libro de la historia en llevar el nombre de su impresor fue un Salterio que Gutenberg había estado trabajando arduamente en su momento, y que apareció en 1457 en Mainz, con los nombres de Johann Fust y Peter Schöffer.

Los últimos años de Gutenberg

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Gutenberg no cosechó los frutos de su invento, pero su nombre ha pasado a la historia como el inventor de la imprenta moderna.

Se desconoce el número exacto de libros que Gutenberg logró imprimir antes o después de que perdiera el control de su imprenta. Se sospecha que varios ejemplares eclesiásticos, varios volúmenes de la gramática latina Ars minor de Aelius Donatus, y otras ediciones de la Biblia de 36 líneas, hayan sido obra suya.

También se desconocen las condiciones económicas reales en las que Gutenberg pasó sus últimos días, dado que provenía de una familia pudiente. Lo cierto es que no cosechó el éxito merecido por su invención. En todo caso, en 1465 el arzobispo de Mainz, Adolfo II de Nassau, le asignó una renta vitalicia de grano, vino y textiles para su mantenimiento, y lo eximió de pagar ciertos impuestos. 

Gutenberg murió en Mainz, el 3 de febrero de 1468. Fue enterrado en la Iglesia Franciscana de la ciudad, pero su tumba se perdió con el pasar de los años, especialmente tras los incendios que azotaron la ciudad en 1793. Sin embargo, su nombre ha inspirado y continúa inspirando a las generaciones venideras.

En la actualidad se le rinde homenaje en Salzburgo, Viena, Mainz y otras ciudades europeas. En su pueblo natal, por otro lado, se erigió en 1900 el Museo Gutenberg, en homenaje a quien se conoce hoy como “El hombre del milenio”. Allí reposan dos ejemplares (incompletos) de su famosa Biblia de 42 líneas.

Además, su nombre ha sido otorgado a un cráter lunar (entre los cráteres de Colón y Magallanes) y al proyecto de biblioteca digital de libros de dominio público iniciado por Michael Hart (Proyecto Gutenberg).

¿Inventó Gutenberg realmente la imprenta?

Sería inexacto afirmar que Gutenberg fue el inventor de la imprenta, cuando realmente fue el inventor de la imprenta moderna, o sea, la imprenta de tipos móviles. La impresión, o sea, la transferencia de patrones de tinta a una superficie de tela o de papel es una técnica largamente conocida por la humanidad, cuyos orígenes se remontan a la Antigua China.

En aquel entonces se empleaban bloques de madera tallada sobre los cuales se tendía el papel o la tela, que luego se presionaba con un rodillo para dejar una marca visible de tinta. Así se “imprimieron” numerosos tratados taoístas y budistas, lo cual tuvo un importante impacto en la expansión de la religión en Asia.

Este método fue mejorado con el tiempo y así surgieron distintos sistemas de impresión por sellos, remotamente similares a los de la máquina de Gutenberg, entre los siglos XI y XIV. Y aunque no fueron empleados tan ampliamente en Asia, jugaron un rol clave en el surgimiento de la burocracia china.

Sin embargo, las complejidades de la escritura china hacían trabajoso el mecanismo y requerían de la utilización de cientos de caracteres diferentes. Es por ello que, en 1298, el inventor chino Wang Zhen diseñó un sistema de mesas redondas rotativas para permitir a los impresores ordenar los cientos de bloques de madera necesarios para producir diferentes mensajes. Los bloques de caracteres se ordenaban por un esquema de rima y se empleaba en su fabricación madera, cerámica o arcilla.

En Europa, en cambio, la impresión existía más bien en términos de xilografía: se forjaban patrones metálicos con dibujos y formas, que luego se presionaban sobre papel o tela para crear una ilustración o un mensaje. Pero forjar estos moldes era una labor costosa y exigente, dado que al no poder variar las formas o el mensaje, tenían un solo uso.

Johannes Gutenberg
La máquina de Gutenberg permitió reproducir textos mecánicamente de un modo rápido, barato y eficaz.

Entonces apareció la máquina de Gutenberg y cambió radicalmente el panorama. Primero porque empleaba bloques metálicos con los caracteres del alfabeto (similares a los chinos, pero muchísimos menos en cantidad), de manera que pudieran ordenarse a conveniencia para formar las palabras de una página. Y por otro lado, empleaba los mecanismos existentes de prensa para permitir la rápida y eficaz transferencia de la tinta al papel o al pergamino.

El gran invento de Gutenberg, por lo tanto, no fue concebir de la nada una técnica original, sino diseñar y construir el aparato que la permitiera aplicar de una manera veloz, eficiente y económica. Este aparato es, precisamente, lo que hoy conocemos como imprenta, es decir, la imprenta moderna.

Gracias a este aparato, se pudo producir y reproducir textos mecánicamente, sin que hiciera falta copistas trabajando durante horas y sin tener que crear desde cero cada patrón para un dibujo o una letra. Esto le arrebató a la Iglesia católica el dominio sobre la letra impresa, pues en un taller relativamente pequeño se podían producir ahora libros rápida y libremente.

De esta manera, la imprenta de Gutenberg sentó las bases para un conjunto de cambios culturales, sociales y políticos en Europa y el mundo entero.

Referencias

  • Flores, J. (2023). “Gutenberg, el inventor de la imprenta moderna”. National Geographic en español. https://historia.nationalgeographic.com.es/
  • García, I. (2021). “Johannes Gutenberg: pionero de la imprenta y la cultura”. Deutsche Welle en español. https://www.dw.com/
  • Lehmann-Haupt, H. (2023). “Johannes Gutenberg (German printer)”. The Encyclopaedia Britannica. https://www.britannica.com/
  • Minguzzi, S. (2012). “The printing revolution: Johannes Gutenberg”. Colorado State University.
  • Vander Hook, S. (2010). Johannes Gutenberg. Printing Press Innovator. ABDO Publishing Company.

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"Johannes Gutenberg". Autor: Gilberto Farías. De: Argentina. Para: Enciclopedia Humanidades. Disponible en: https://humanidades.com/johannes-gutenberg/. Última edición: 2 noviembre, 2023. Consultado: 25 mayo, 2024.

Sobre el autor

Autor: Gilberto Farías

Licenciado en Letras (Universidad Central de Venezuela)

Fecha de actualización: 2 noviembre, 2023
Fecha de publicación: 11 octubre, 2023

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