Jean Piaget

Te explicamos quién fue Jean Piaget y cuáles fueron sus principales aportes a la psicología y a las ciencias de la educación. 

Jean Piaget es considerado el padre de la epistemología genética y uno de los más grandes estudiosos del proceso humano de aprendizaje.

¿Quién fue Jean Piaget?

Jean Piaget fue un biólogo y psicólogo suizo, considerado como uno de los grandes estudiosos del proceso de aprendizaje del ser humano y una figura clave en el surgimiento de la psicología del desarrollo

Piaget fue el primer estudioso de la mente humana en formular un estudio sistemático del aprendizaje en la infancia, que inicialmente llevó a cabo con sus propios hijos. Además, su obra es clave para comprender los procesos teóricos y filosóficos que se gestaron en la primera mitad del siglo XX en Occidente.

También se le considera el padre de la epistemología genética y, por extensión, de la psicología genética: disciplinas que buscan en la psique infantil la respuesta a diversos problemas psicológicos generales. Sus ideas fueron influyentes en los campos de la sociología, psicología, lógica, biología y educación, y hoy en día numerosas instituciones educativas y de investigación le rinden homenaje.

Juventud y formación de Jean Piaget

Jean Piaget nació en Neuchatel, ciudad de la Suiza francófona, el 9 de agosto de 1896. Su padre, Arthur Piaget, era un conocido profesor de literatura medieval en la Universidad de Neuchatel, y su madre, Rebeca Suzanne Jackson, provenía de una familia metalúrgica. 

El hogar familiar era pudiente y Jean resultó ser un niño excepcional y precoz. Desde tempranas edades cultivó un gran interés por la biología, y en especial por la zoología

No fue sorpresa, entonces, cuando emprendió sus estudios de ciencias naturales en la Universidad de Neuchatel, donde además de la zoología, campo en el que culminó su doctorado en 1918, demostró interés por la filosofía y la psicología. A ello prosiguió una breve estancia en la Universidad de Zurich, donde descubrió el psicoanálisis y fue alumno de Carl Gustav Jung (1875-1961) y Eugen Bleuler (1857-1939). 

Posteriormente, se embarcó a París, donde estuvo dos años estudiando en la Sorbona, y luego trabajando con Hans Lipps (1889-1941) y Alfred Binet (1857-1911) en el área de los tests psicológicos infantiles. Allí comenzó a interesarse por el razonamiento infantil y especialmente por los errores que se repetían con frecuencia entre niños distintos de la misma edad, pero que los niños mayores ya no cometían. 

En ese entonces comenzó a formarse en su mente una idea totalmente novedosa para la época: que los procesos de raciocinio infantiles y adultos podían ser sustancialmente diferentes. Esto fue de suma importancia en su trabajo posterior. En 1920 colaboró con el diseño de nuevas pruebas de inteligencia y, al año siguiente, comenzó a publicar sus observaciones. 

El retorno a Suiza y el inicio de sus investigaciones

Jean y su esposa Valentine tuvieron tres hijos, a los que Piaget estudió durante sus primeros años.

Piaget regresó a Ginebra en 1921, para incorporarse al Instituto Rousseau, como director de investigaciones. Allí desarrolló buena parte de sus teorías iniciales. En 1923 contrajo matrimonio con Valentine Châtenay, con quien tuvo más adelante tres hijos: Lucienne, Laurent y Jacqueline, a quienes Piaget estudió desde su nacimiento hasta su adquisición del lenguaje.

A Piaget le interesaba comprender cómo se forma la mente del niño y qué etapas atraviesa en el proceso. Sus observaciones en París le habían hecho entender que la mente infantil continuamente crea y recrea su modelo de realidad, conforme incorpora elementos sencillos a patrones más complejos en cada etapa. En 1923 publicó su primer gran aporte a este campo de estudio: El lenguaje y el pensamiento en el niño pequeño.

En su estudio, Piaget ideaba retos y problemas sencillos que presentarle a los niños, y tomaba nota y analizaba los errores cometidos, en busca de patrones. Estos estudios lo condujeron después a formular su concepto de “epistemología genética”, o sea, un calendario natural conforme al cual se desarrolla la mente del niño, de una etapa a la otra sucesivamente.

En 1925 Piaget ingresó como profesor a la Universidad de Neuchatel, siguiendo los pasos paternos, donde enseñó psicología, sociología e historia de la ciencia; y en 1929 fue contratado en la Universidad de Génova, como profesor de historia del pensamiento científico y de psicología infantil. Esta última fue una cátedra que impartió hasta el día de su muerte

Existen muchos mitos populares respecto a los hijos de Piaget, muchos de los cuales sostienen que los experimentos psicológicos hechos por su padre fueron abusivos, crueles o les causaron una infancia atormentada y una muerte temprana a través del suicidio. Todo ello es fruto de la inventiva popular: las experiencias de Piaget están registradas en sus diarios y sus publicaciones, y fueron atestiguadas por familiares y colaboradores, y no hay en ellas vestigios de tortura o comportamientos indebidos. Sus tres hijos vivieron vidas normales en Suiza y han sido entrevistados en numerosas ocasiones.

Las cuatro etapas del desarrollo de Piaget

A partir de sus estudios del desarrollo de la psique infantil, a través del seguimiento de los juegos de sus hijos y del diseño y aplicación de diferentes pruebas, Piaget formuló su Teoría del desarrollo cognitivo. Allí identificó las cuatro etapas o estadios que atraviesa la mente en su desarrollo temprano:

  • LA ETAPA SENSORIOMOTORA. La etapa inicial de la formación cognitiva abarca desde el nacimiento hasta la adquisición del lenguaje por parte del infante. Se caracteriza por el reconocimiento del mundo a partir de la interacción física, es decir, de tocar, agarrar, caminar y sentir. Los sentidos de la vista, el tacto y el oído son claves para diferenciar el propio cuerpo del resto del ambiente, y en la adquisición de lo que Piaget denominó la “permanencia del objeto”, o sea, la consciencia de que las cosas siguen allí a pesar de no ser percibidas. Según Piaget, esta etapa comprende a su vez seis fases:
    • Fase de reflejos simples, que va del nacimiento a las seis semanas de edad, y se caracteriza por la coordinación y acción a través del reflejo: chupar objetos en la boca, seguir objetos con los ojos y cerrar la mano cuando algo entra en contacto con la palma.
    • Fase de primeros hábitos y reacciones circulares primarias, que va de las seis semanas a los cuatro meses de edad, y se caracteriza por la aparición de un nuevo esquema de comportamiento que se suma a los reflejos: la reproducción de acciones ocurridas por casualidad.
    • Fase de reacciones circulares secundarias, que va de los cuatro meses a los ocho meses de edad, y se caracteriza por el desarrollo de los primeros hábitos, en los que el infante lleva a cabo acciones que reconoce como causa de resultados placenteros. En esta etapa se distingue entre los fines y los medios necesarios para alcanzarlos.
    • Fase de coordinación de etapas de reacciones circulares secundarias, que va de los ocho meses al año de edad, y se caracteriza por la coordinación entre mano y ojo, así como entre esquemas e intencionalidad. Aquí aparece la lógica y lo que Piaget denominó “primera inteligencia apropiada”.
    • Fase de reacciones circulares terciarias, que va del año al año y medio de edad, y se caracteriza por la aparición de la novedad y la curiosidad. Los infantes se ven intrigados por los objetos y lo que pueden ofrecer, por lo que Piaget denominó esta fase como la fase del “científico joven”.
    • Fase de internalización de esquemas, que va del año y medio a los dos años de edad, y se caracteriza por la aparición de la creatividad y el desarrollo de la capacidad de comprensión de las formas y los símbolos más primitivos.
  • LA ETAPA PREOPERACIONAL. La segunda etapa del proceso de desarrollo descrito por Piaget abarca desde la aparición del lenguaje, alrededor de los dos años de edad, hasta los siete años aproximadamente. Se caracteriza por la aparición del lenguaje, aunque los niños no son capaces aún de manejar mentalmente la información y de observar las cosas desde un punto de vista distinto al propio. Piaget describió esta etapa a través del análisis del juego infantil, y notó que se centraba en el manejo de símbolos y la transformación imaginaria de unos objetos en otros (un cartón como una mesa, una caja como una silla, etcétera). 
    El niño en esta etapa es capaz de usar el pensamiento mágico, aunque sigue siendo fuertemente egocéntrico. Su desarrollo, según Piaget, comprende dos subestadios sucesivos:
    • Subestadio de funciones simbólicas, que abarca entre los dos y cuatro años de edad, y se caracteriza por la aparición del pensamiento simbólico e imaginativo (por ejemplo, de amigos imaginarios), y de lo que Piaget bautizó como “pensamiento precautorio”: el empleo de las propias ideas o puntos de vista para comprender el resto de las relaciones de causa y efecto del mundo.
    • Subestadio de pensamiento intuitivo, que abarca entre los cuatro y los siete años de edad, y se caracteriza por la aparición de la curiosidad y de las ganas de entenderlo todo: “¿por qué?” y “¿cómo viene?” tienden a ser preguntas frecuentes. El niño además es capaz de recordar, imaginar y comprender objetos mentalmente, sin tenerlos en frente. 
  • LA ETAPA OPERATIVA CONCRETA. La tercera etapa del proceso de desarrollo cognitivo según Piaget abarca entre los siete y los once años aproximadamente. Se caracteriza por el uso adecuado de la lógica y la incorporación del razonamiento inductivo. Los niños siguen teniendo problemas para lidiar con lo abstracto y con lo hipotético, pero sus patrones de pensamiento comienzan a asemejarse a los de un adulto. En esta etapa, además, comienza a ceder el egocentrismo y aparecen valores sociales como el amor. 
  • LA ETAPA OPERATIVA FORMAL. La última etapa descrita por Piaget abarca entre los once años aproximadamente y la edad adulta. Se caracteriza por el manejo lógico de símbolos en relación con ideas abstractas, y la capacidad para el razonamiento hipotético y deductivo. La metacognición (o sea, pensar sobre el modo en que se piensa) hace aquí su aparición, así como el aprendizaje a través de métodos sistemáticos de ensayo y error, de manera lógica y planificada. 

Uno de los interrogantes que Piaget intentó responder a lo largo de su carrera fue de qué manera estas etapas se hallaban inscritas en la naturaleza humana. Por ejemplo, en 1967 exploró la posibilidad de que el ARN fuera el depositario biológico de estos esquemas de aprendizaje: una hipótesis que no pudo demostrar y de la que luego se alejaría.

La fundación del CIEG

Los aportes científicos de Piaget le valieron, entre muchos otros, el Premio Erasmus en 1972.

Luego de 1930, Piaget se dedicó de lleno a la psicología. En 1936 ingresó como docente a la Universidad de Lausana y fue editor de diferentes publicaciones académicas del área, como Archives de Psychologie (“Archivos de psicología”) y Revue Suisse de Psychologie (“Revista suiza de psicología”). Además, recibió un doctorado honorífico de la Universidad de Harvard, el primero de muchos por venir de las universidades de la Sorbona (1946), Bruselas (1949), Chicago (1953), Varsovia (1958), Oslo (1960), entre otros. 

Su rol como referente internacional en temas psicológicos no hizo más que afianzarse, en especial tras la publicación de su “trilogía” sobre la adquisición temprana de la cognición, aparecida entre 1936 y 1945: El nacimiento de la inteligencia, La construcción de lo real y La formación del símbolo. Libros en los que abordó las experiencias y experimentos que tuvo con sus propios hijos. Ese mismo año, aceptó el cargo de director de la Oficina Internacional de Educación, un organismo internacional que contó con él hasta 1964. 

Posteriormente, apareció otra de sus obras más importantes: La psicología de la inteligencia (1947), en donde recopila sus clases en el Collège de France en 1942. Allí se cuestiona la noción de inteligencia y la define como un nombre genérico para las diversas operaciones lógicas de las que el ser humano es capaz.

Las ideas de Piaget fueron revolucionarias y su divulgación le allanó el camino para fundar en 1955 el Centro Internacional de Epistemología Genética en Génova, un espacio interdisciplinario donde se dieron cita psicólogos, filósofos, historiadores de las ciencias y otros científicos de diversas disciplinas, interesados en estudiar los problemas del conocimiento. 

A lo largo de treinta años, el CIEG se dedicó a construir un lenguaje interdisciplinario a contracorriente de los procesos de especialización científica que fueron tendencia en la segunda mitad del siglo XX. Este proceso de reflexión e investigación experimental produjo obras de mucho valor, como los varios volúmenes del Tratado de psicología experimental de Piaget y Paul Fraisse (1911-1996).

Piaget dirigió el CIEG Hasta 1980, lapso durante el cual publicó docenas de artículos y libros especializados, y emprendió numerosos proyectos en colaboración con otros científicos y pensadores de renombre. Ello le valió reconocimientos internacionales como el Premio Erasmus en 1972, el Premio Edward Thorndike en 1976 y el Premio Balzan en 1979.

Piaget y el constructivismo

La línea de pensamiento desarrollada por Piaget se opuso abiertamente a los paradigmas mecanicistas y naturalistas heredados de la tradición, según los cuales el conocimiento era una copia del mundo real. Piaget sostuvo que el aprendizaje era, por el contrario, un proceso de integración de los saberes nuevos a través de la actividad, o sea, de la práctica y la experiencia directas. Además, y a diferencia de lo que solía hacerse en su momento, Piaget decidió apoyarse en la experimentación científica como vía para comprender estos fenómenos.  

En ese sentido, es común enmarcar a Piaget dentro de la escuela constructivista: él mismo empleó el término a la hora de definir sus posturas. El postulado esencial de esta corriente interdisciplinaria de pensamiento es que la realidad es un constructo que tiene lugar en la mente de quien la observa, más que un hecho externo a ella. Es decir, que las observaciones sobre lo real se incorporan a un marco mental o teórico que las ordena y les confiere sentido.

Piaget sostiene, de esa manera, que los dos procesos clave para entender la adquisición del conocimiento son la asimilación (incorporación de un evento o experiencia a los patrones mentales que se poseen) y la adaptación (modificación de los patrones mentales para ajustarlos a un evento o experiencia). Con ello, Piaget se aleja del determinismo biológico, o sea, de la idea de que el aprendizaje es consecuencia directa de lo codificado en los genes y la herencia biológica del individuo. 

El constructivismo de Piaget, por lo tanto, defiende la importancia del entorno y del medio sociocultural en que el sujeto se desenvuelve. Esta conclusión fue muy importante en el desarrollo de las ideas educativas del siglo XX y estableció las bases para las investigaciones contemporáneas de la psicología genética, que se centran en la relación entre lo innato, lo adquirido y lo construido.

La muerte de Jean Piaget

Piaget es considerado uno de los mayores psicólogos del siglo XX.

A los 84 años de edad, y tras pasar casi 10 días hospitalizado, Piaget falleció en Ginebra el 16 de septiembre de 1980. El mayor de los psicólogos del siglo XX fue despedido entre reconocimiento internacional y sepultado en el Cementerio de los Reyes (Cimetière des Plainpalais) en Ginebra. Su legado es preservado y difundido en la actualidad tanto por los archivos Piaget, creados en 1974, como por la Fundación Jean Piaget, creada por él mismo en 1976.

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Referencias

  • Bringuier, J. C. (1980). Conversations with Jean Piaget. University of Chicago Press.
  • Coll, C. (2012). “Grandes de la educación: Jean Piaget”. Revista Padres y Maestros, n° 344.
  • VV.AA. (2021). Psicólogos y sus aportes a la educación. Hernández, L. M. (coord.). Universidad Pedagógica de Durango.
  • Jean Piaget Society. (2021). About Jean Piaget. A Brief Biography of Jean Piaget. https://piaget.org/ 
  • Terigi, F. (2016). “Piaget, Jean”. En Diccionario Iberoamericano de Filosofía de la Educación. Fondo de Cultura Económica. https://www.fondodeculturaeconomica.com/ 
  • The Encyclopaedia Britannica. (2023). Jean Piaget (Swiss psychologist). https://www.britannica.com/  

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"Jean Piaget". Autor: Gilberto Farías. De: Argentina. Para: Enciclopedia Humanidades. Disponible en: https://humanidades.com/jean-piaget/. Última edición: 30 diciembre, 2023. Consultado: 17 julio, 2024.

Sobre el autor

Autor: Gilberto Farías

Licenciado en Letras (Universidad Central de Venezuela)

Fecha de actualización: 30 diciembre, 2023
Fecha de publicación: 20 octubre, 2023

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